Otra de las características de la web 2.0 es el copy-paste indiscriminado, que diga, el compartir contenidos con licencias más o menos abiertas. Lo primero que hice al llegar aquí fue, por tanto, apropiarme de la primera plantilla que vi: una tal gorgeus. Hice las modificaciones de base para conseguir el aspecto que quería y cuando ya tenía un diseño más o menos preparado me dí cuenta de un pequeño detalle: los mensajes aparecían en inglés. “No pasa nada”, pensé, “cuando instale wordpress en castellano se traducirá sola”.
Pues no: las plantillas de WordPress no se traducen solas.
Tuve que aprender a traducir plantillas. Tuve que aprender lo que son los archivos .po, los archivos .mo, el sistema de traducción de WordPress, GNU gettext y la madre que los parió a todos. Después de saber cómo hacer la traducción, hubo que ponerse a ello. Pasé dos tardes buscando palabras en inglés y escribiendo ,‘yabu’), ‘yabu’), ‘yabu’), _e(‘, _e(‘, _e(‘. Odio a Yabu. Odio a las es.
Al final el duro trabajo dio sus frutos y conseguí terminar la plantilla no sin antes pegarme con todas las hojas de estilo del mundo. He descubierto que se pueden hacer cosas muy curiosas con CSS, no siempre a propósito.
Siguiendo el espíritu de la web 2.0, aquí tenéis la plantilla. Podéis utilizarla según los criterios de licencia que comenté en su día en mi anterior blog (¿cómo? ¿que todavía no habéis leído entero mi anterior blog?):
Plantilla de Yabu
Preguntad lo que queráis acerca de ella en los comentarios a esta entrada. Las personas que lean esos comentarios podrán responderos a su vez con otro comentario, y yo no tendré que ocuparme de nada. Es el tremendo poder del crowsourcing y la web 2.0.