quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Reformando la Constitución Viernes, 26 de agosto de 2011

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 3:05 pm

La Constitución Española es la base que regula la convivencia en este país. Es el mínimo común denominador sobre el que todos los ciudadanos se pusieron de acuerdo en un momento determinado, y a partir de ahí se han desarrollado las instituciones, leyes y reglamentos que rigen las relaciones entre los ciudadanos. Todo esto está muy bien, pero para que la constitución funcione tiene que tener algo básico: legitimidad. Si una norma no es legítima, es un abuso que se está aplicando sobre los ciudadanos de forma más o menos ordenada, más o menos organizada.

El problema es que la constitución es cada vez menos legítima.

Para empezar, a mi no me han preguntado nunca sobre ella. En su día se hizo un referéndum, pero las personas que participaron en él cada vez son menos. Se mueren. Hay otras personas que nacen y crecen y que son a quienes afecta ahora la constitución, y a las nuevas generaciones jamás se nos ha dado la oportunidad de pronunciarnos sobre ella, de decidir si es lo que queremos. Sinceramente, creo que sería necesario un nuevo referéndum para “reaprobar” la constitución cada cierto tiempo o para decidir si ya está obsoleta y necesita cambios.

Por si eso fuera poco, ahora resulta que dos partidos políticos tienen la potestad de cambiar la constitución a su antojo. Yo no sabía que se podía cambiar con tanta facilidad, de hecho, ni siquiera sabía que se había cambiado ya en 1992. Era algo que ni se me ocurría que se pudiese hacer. Pensaba que un cambio en la norma básica que regula la convivencia de los ciudadanos tendría que tener amplia publicidad, amplio consenso, y que además debían preguntar a todo el mundo. Pero no: por lo que se ve, basta con que un gobierno saliente y un gobierno entrante se pongan de acuerdo (sean o no del mismo partido) para hacer lo que les de la gana.

El procedimiento para reforma de la constitución está especificado en el Titulo X. Hay algunos apartados blindados: el título preliminar  (que trata de algunos temas básicos como la bandera o la capital del estado), al capítulo II, sección I del título I  (sobre los derechos fundamentales) y el título II  (sobre la corona). Para el resto, en realidad sólo hace falta tener el 60% de los diputados y el 50% de los senadores. No es gran cosa. Ni siquiera hace falta disolver las cámaras para llevar adelante la reforma.

Entiendo que el procedimiento de modificación pretende que se puedan realizar cambios menores sin demasiada dificultad, pero lo que están intentando incluir ahora mismo no es algo menor: es un techo al gasto público, que es algo de una ideología neoliberal muy marcada y que puede condicionar enormemente la acción de los gobiernos. Lo malo no es que pretendan incluir ese cambio, es que pretenden (y pueden) hacerlo sin que haya consenso de la ciudadanía. Sin ni siquiera buscar ese consenso: lo hablan los partidos políticos entre ellos, y apañado. A los ciudadanos que nos den por el saco.

Me parece vergonzoso. Tanto, que me hace perderle el respeto a la Constitución. Es un paso más hacia la deslegitimación de las instituciones democráticas vigentes. Los partidos no se dan cuenta pero se está liando parda. La gente está perdiendo la confianza en los políticos, cada vez hay más gente que siente que no les representan, y cuando piensas que algo no te representa y no es legítimo no vas a acatar sus órdenes más que por la fuerza. Un sistema sólo se mantiene si los ciudadanos tienen internalizadas sus reglas, y eso se está perdiendo. Los políticos, sin darse cuenta, están desmontando el Estado. Y cuando los ciudadanos ya no crean en el Estado, no sé qué nos espera. ¿El caos? ¿La revolución? ¿Rendirnos a los poderes económicos? No soy un buen analista y no se a dónde puede llevar todo esto, pero me temo que a nada bueno.

¿Qué puedo hacer? Ya he fundado un partido político y me he dado cuenta de que era algo que iba más allá de mis capacidades, tiempo e implicación disponible. He intentado poner en marcha lo que pensaba que era la mejor idea para devolver el control a los ciudadanos y he trabajado en ella todo lo que me ha sido posible. ¿Qué me queda ahora? ¿Indignarme? ¿Liarme a hostias? Ni idea de qué hacer. Sólo sé que están jodiendo el mundo en el que va a tener que vivir mi hija y eso está empezando a tocarme las pelotas de verdad. Creo que todo esto no puede desembocar en otra cosa que en violencia. En cuanto haya una ideología, o un líder o líderes que sea capaz de aglutinar todo el descontento que hay ahora, va a correr la sangre. Están creando un potencial de ira que tarde o temprano va a tener que salir por alguna parte.

 
 

Golpeando al Estado Martes, 7 de diciembre de 2010

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 11:51 am

El Golpe de Estado no siempre ha sido lo que conocemos. Hace algún tiempo el concepto expresaba una idea un tanto diferente:

Pues a principios del siglo XVII la expresión “golpe de Estado” no significa para nada la confiscación del Estado por unos a expensas de otros, siendo éstos sus antiguos poseedores, que de resultas se ven despojados de él. El golpe de Estado es algo totalmente distinto. ¿Qué es un golpe de Estado en el pensamiento político de inicios del siglo XVII? Ante todo, una suspensión, una cesación de las leyes y la legalidad. El golpe de Estado es lo que excede el derecho común. Excessus iuris communis, dice Naudé. Es además una acción extraordinaria contra el derecho común, una acción que no guarda ningún orden ni forma alguna de justicia.

(El texto es de Foucault, de uno de los volúmenes de sus cursos en el College de France —”Seguridad, territorio, población”— en una excelente edición de Akal, que deberíais correr a comprar si aún no la tenéis)

El resumen es: un golpe de Estado no era un cambio de gobierno sino el hecho de que el mismo Estado se pasaba las leyes por la funda de su escroto.

Ahora vamos a seguir leyendo (la lectura es vuestra gran amiga, queridos pseudociudadanos del futuro) Vamos a leer  la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio que es la que regula lo que su propio título indica:

El Gobierno, en uso de las facultades que le otorga el artículo 116.2 de la Constitución podrá declarar el Estado de Alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca alguna de las siguientes alteraciones graves de la normalidad:

  1. Catástrofes, calamidades o desgracias públicas, tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud.
  2. Crisis sanitarias, tales como epidemias y situaciones de contaminación graves.
  3. Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, cuando no se garantice lo dispuesto en los artículos 28.2 y 37.2 de la Constitución, y concurra alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo.
  4. Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad.

Nótese la frase que he recalcado en negrita: y concurra alguna de las demás circunstancias.

El gobierno ha declarado el estado de Alarma por el desplante de los controladores aéreos. Una huelga de controladores paraliza servicios públicos esenciales para la comunidad, pero ¿concurre alguna de las demás circunstancias? Hagamos un breve repaso:

  • Terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales, accidentes de gran magnitud: no
  • Crisis sanitarias: no
  • Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad: no (los turistas no son un producto, y si lo son, seguro que no de primera necesidad)

Por lo tanto, el gobierno ha realizado, citando a Focault, “una acción extraordinaria contra el derecho común, una acción que no guarda ningún orden ni forma alguna de justicia”. Se ha cometido un golpe de Estado realizado por el mismo Estado, a la antigua usanza.

De este golpe de Estado no se quejará casi nadie, porque claro, de no haberse llevado a cabo los pobres curris se quedaban sin sus ansiadas vacaciones. Los ciudadanos, perdón, pseudociudadanos habéis animado y apoyado un golpe de Estado. No os habéis echado a la calle, no habéis puesto el grito en el cielo: habéis sido cómplices.

En el futuro, cuando este acto madure y de sus verdaderos frutos, tenedlo en cuenta. Como dijo el Principito, es fácil arrancar una mala hierba pero imposible acabar con un baobab. O algo así.

 
 

Subiendo los impuestos Lunes, 28 de septiembre de 2009

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 6:19 pm

En este país no somos más tontos porque no podemos. Reconstruyamos los hechos:

1- Las constructoras se hacen de oro con la burbuja inmobiliaria
2- Los ayuntamientos se hacen de oro con el negocio de las inmobiliarias: impuestos, pagos bajo mano, y todas esas cosas lindas que hacen los ayuntamientos. Recordemos que, en la mayoría de los casos, el alcalde es una persona sin estudios que está ahí porque es el más chanchullero del municipio
3- Los bancos se hacen de oro con las hipotecas del personal

Todo bien (excepto para el personal) hasta que la cosa llega a límites insostenibles y se acaba la pasta. El personal deja de pagar, las constructoras dejan de ganar dinero, y los ayuntamientos ya no tienen fondos para malgastar contratando a parientes y enchufados.

¿Cómo solucionar esto? Muy sencillo:

4- El gobierno “inyecta” 8.000 millones de euros para proyectos de “construyeme lo que sea ya mismo”
5- Los 8.000 millones van a parar a los ayuntamientos, que pueden utilizarlo para seguir vendiendo contratas y colocando al primo del alcalde
6- Las constructoras tienen algo de negocio para aguantar el tirón

Como la “suave desaceleración de la economía” parece que persiste en su suavidad, el personal es despedido de sus empresas en cantidades industriales. Con lo cual:

7- El personal se queda sin trabajo y, al cabo del tiempo, sin cobrar ni el paro
8- El gobierno crea subsidios para que la gente no empiece a fabricar cócteles Molotov y a reventar supermercados

Claro está, los fondos del gobierno no son ilimitados, y recordemos: acaba de soltar 8.000 millones para que no se le cabreen los alcaldes y las constructoras. El paso siguiente es, desde luego, obvio:

9- El gobierno sube los impuestos al personal.

Aquí es donde se hace el truco de manos para vender la moto. El truco no es sólo del gobierno: es del gobierno, de la oposición, de los medios de comunicación y de todo cristo. Es muy simple: nos olvidamos de los puntos 1 a 6, nos olvidamos del Plan E, de las constructoras, de los chanchullos, y le colgamos el muerto de la subida a cuatro parados que son los más jodidos de todo este asunto.

¿Y qué hace la gente? ¿Qué hacen los españolitos de pro, tanto de izquierdas como de derechas, tanto de arriba como de abajo? ¿Se cabrean porque intentan tomarles el pelo de una forma tan descarada?

Pues no, señores y señoras: SE LO CREEN. Aquí, nadie habla del Plan E. Como si hubiera desaparecido de la faz de la tierra, como si se lo hubiese tragado  un inmenso culo, oscuro y profundo como boca de lobo.

Estoy hasta los mismísimos de predicar en el desierto. Pero cuando caminéis por una acera recién levantada y vuelta a colocar, y a continuación entréis en un kiosco y paguéis un 18% de IVA por una mierda de periódico que os va a contar lo que le interese no se sabe muy bien a quien, por favor, haced memoria: esa pasta no es para los parados del barrio, es para pagar a cuatro espabilados.

 
 

Quedándome a las puertas Viernes, 24 de julio de 2009

Filed under: cajón de sastre — yabu @ 11:33 am

Bueno, he terminado las oposiciones. En breve colgaré por aquí los materiales, aunque no hay mucha novedad respecto a lo del año pasado.

¿Resultado? La Administración no me ha elegido. Y digo no me ha elegido porque, aunque en los exámenes había quedado el nº 9 de mi tribunal, los méritos de la fase de concurso me han dejado fuera. La selección de méritos de nuestra bienamada administración ha hecho pasar por delante de mi:

  • Una persona que lleva cuatro años presentándose, sin aprobar. Como cada año que no te presentas puedes tener 0,5 puntos más, pues para arriba.
  • Otras dos persona que llevan varios años trabajando de interinos y al fin han sacado una nota decente (aunque inferior a la mía). Como están de interinos, pues para arriba.
  • Y otra que lleva medio año trabajando de profesor

Me alegro por ellos. Pero lo que pasa es que, normalmente, la gente que acumula méritos por trabajar de interino es por tres motivos: o no está trabajando (lo que quiere decir que es un pimpollito que acaba de terminar la carrera) o está trabajando pero no tiene responsabilidades como una hipoteca, etc. (otro pimpollito) o tenía un trabajo de mierda y se lo ha dejado para trabajar de profesor (lo que quiere decir que hasta el momento no ha sido capaz de encontrar un trabajo decente). Eso es lo que valora la administración. Los quince años que llevo trabajando en un departamento de informática no se valora, ya que obviamente no me ayudaría en absoluto a formar alumnos: es mucho más útil pasarse media vida opositando.

En fin, es lo que hay. Ahora, a plantearme los siguientes pasos.

Actualización – El año pasado me inventé el tema. Es decir, escribí algo sobre la marcha sin tener ni puta idea del asunto (y sin ser algo en lo que tuviese especiales conocimientos, no lo había mirado desde la carrera). Tuve de nota, pongamos por caso, 6.96. Este año, siendo uno de los temas que mejor llevaba preparados, tengo un 7.05.

Hay que joderse.

 
 

Pervirtiendo la justicia Miércoles, 22 de octubre de 2008

Filed under: ondo ibili maripili,polícitamente incorrecto — yabu @ 11:40 am

El otro día comí con un amigo de toda la vida. Voy a contar simplemente lo que él me dijo,  y voy a hacer mi valoración personal suponiendo que es cierto.  Aclaro que lo que voy a contar aquí no supone que nadie haya cometido ningún delito, y si se entendiese eso de mis palabras, es que me he expresado de forma incorrecta. ¿Lo habéis entendido? ¿De verdad que habéis entendido bien lo que quiero decir? Pues seguimos.

Mi amigo es auditor, y me dijo que había asistido a unos cursos sobre la ley concursal (lo de la suspensión de pagos). Le pregunté que qué tal, y me dijo que el curso había sido una mierda. No sólo eso: me comentó que el curso lo daba un juez, que lo hacía fatal, pero que incomprensiblemente todos le hacían la pelota. Profesionales muy competentes que llevan toda la vida en el asunto, y a los que no les hace falta el curso para nada, estaban asistiendo. Es más, se bajaban los pantalones y se deshacían en halagos ante la gran sabiduría del juez (que mi amigo no veía por ningún sitio).

Sin embargo, al final del curso mi amigo consiguió aclarar por qué se producían esos comportamientos tan extraños. Lo tuvo claro cuando el juez soltó lo siguiente para cerrar la última clase:

—”Bueno, y ahora lo que todos queríais oir. Sí: soy yo el que decide quién es administrador concursal y quien no”  —Y remató la frase— “Yo he tenido que hacer una oposición para ser juez, así que los que quieran ser administradores concursales, tendran que aprobar mi oposicion”

Mi amigo me explicó el detalle del asunto: resulta que hay un procedimiento estándar para elegir los administradores concursales de una sociedad, y que básicamente es que te apuntas en una lista y va por riguroso orden. Pues bien: el juez se pasaba por el forro de su escroto dicha lista y elegía a dedo al que le parecía bien, según sus propios criterios. Obviamente, todo el mundo intentaba hacerle la pelota para ser uno de los elegidos: me comentó que los emolumentos del administrador se calculan como un porcentaje del valor de la empresa, y en casos importantes pueden ser de varios millones de euros. Aunque las conferencias eran una mierda, todo el mundo pagaba una pasta por acudir y estar con el juez. Parte de ese dinero iba a parar al juez por sus servicios como docente. Supongo que cobraría según el número de asistentes a nada que fuese algo espabilado, y me da la impresión de que este juez es bastante espabiladillo.

Esto es lo que me contó mi amigo. No voy a entrar en si el juez recibía sobornos o no los recibía, porque aunque no los recibiera, el problema es que una persona que debe velar por que se cumplan las leyes, una persona que debe decidir si algo se ajusta o no a unas normas establecidas, esta mostrando un desprecio absoluto por esas normas. Por lo que me contó mi amigo, da la impresión de que el juez se creía por encima de la justicia. Este juez estaba tomando decisiones sobre empresas, no sobre asuntos que afectasen directamente a las personas, pero no hemos de olvidar que detrás de las empresas hay personas: hay expedientes de regulación de empleo que se aprueban o no, hay acreedores que cobran o no, hay gente que ve terminada su casa o que se queda sin ella.

Oyendo lo que me contó mi amigo, y teniendo en cuenta que, normalmente, si te enteras de algo es porque hay diez veces más de lo mismo, lo que saco en claro es que tenemos dos problemas importantes y serios en la sociedad: el primero es que decisiones muy importantes están en manos de personas que pueden tomar decisiones incorrectas con demasiada facilidad e impunidad. Los jueces deben estar protegidos para no ser víctimas de amenazas, pero algo está fallando en el sistema. Se crean grupos de poder, los jueces se protegen unos a otros (o al menos es la impresión que da) y al final, el ciudadano queda en manos de poderes arbitrarios (aunque restringidos en cierta medida por un sistema legal).

El segundo es que los medios de comunicación están implicados, o ignoran el problema. Hay mucho pseudo-periodismo de investigación contando chorradas, pero al final tengo que ser yo, un bloger de mierda, el que comente en internet un trapicheo de estas dimensiones. ¿Dónde están los fabulosos medios tradicionales de información? No con estas cosas, porque se jugarían su dinero, y meterse con la justicia es arriesgado.

A mi me gustaría dar una información más completa: Si tuviese tiempo, recursos, y más mala leche, no me costaría nada obtener testimonios de lo que está pasando con trucos tan simples como llevar una cámara oculta a esas conferencias. U obtener datos más precisos de cómo se están dando los turnos concursales, no sé, un par de pruebas que igual no dan para un juicio pero sí para un reportaje de investigación medio decente. Pero no es mi tarea: es tarea de los medios de comunicación, que a día de hoy se han vuelto inútiles.

Otro día hablaremos con más detalle de los medios porque el tema también tiene jugo. Hoy sólo quiero dejar este pequeño testimonio, basado sólo en un par de comentarios y en mi palabra, que mis recursos no dan para más.