quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Cambiando de aspecto Miércoles, 9 de Julio de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 11:45 am

El blog era ilegible y dañaba a la vista. Tenía la intención de desarrollar una plantilla desde cero pero como me sabía mal causar lesiones irreversibles en los ojos de mis lectores, no por ellos sino por las posibles sanciones, he decidido que había que hacer algo pero ya.

De modo que ayer revisé todas las plantillas del Theme Viewer de Wordpress (las 110 páginas) y me decidí por Rounded V2. La he modificado un poco, cambiando la tipografía básica, y poco a poco iré dejándola a mi gusto.

Ya no tenéis excusa para no leerme. Bueno, por lo menos no tenéis esa excusa.

 
 

Alcanzando el nirvana Martes, 15 de Abril de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 9:05 am

Llevo una temporada tocándome las narices en el trabajo. No me llena, me aburre, no veo nada nuevo. Me dedico tan sólo a  solucionar problema trivial tras problema trivial, utilizando tecnologías obsoletas y trabajando con gente rancia y limitada.

Eso me ha llevado a no hacer nada, pero nada de nada: lo que cuesta una mañana lo alargo durante tres semanas, y lo finiquito de cualquier manera el día que llega la fecha límite.

Al principio estaba preocupado, sufría, me sentía agobiado. Luchaba con algo dentro de mi, algo que me habían inculcado desde la infancia: la responsabilidad, el deber, el trabajo bien hecho, el miedo al despido. Me ha costado mucho tiempo y varias sesiones de psicólogo, pero por fin he superado mis limitaciones. Me he trascendido, y estoy más allá de las cosas mundanas.

Los usuarios llaman con problemas, peticiones, pero no me inmuto.
Las incidencias caen en nuestro sistema como piedras, pero soy un estanque.
Los proyectos pasan sobre mi como las olas.

He alcanzado el estado supremo de la procastinación.

 
 

Tomando vino Viernes, 14 de Marzo de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 1:24 pm

He descubierto el placer de la copita de vino con el almuerzo.

Hasta ahora sólo tomaba café: te despeja, vuelves al trabajo alerta y despierto. Como mucho tomaba una coca-cola. Pero un día me dió por probar y oiga, mano de santo. Hay que andarse con ojo porque solemos ir a bares cutres y te sirven vinos infumables, y cuando digo infumables es que un Don Simón te sabe bueno a su lado. En uno de los bares, cuando le pregunté si podía ponerme un criancilla o un reserva, me dijo que ahí es que solían ir obreros y de eso no tenían.

Pero vamos, que la copilla sienta bien. Después del almuerzo llego al trabajo medio alelado pero por lo menos no lo paso mal.

Hics.