quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Quedándome a las puertas Viernes, 24 de Julio de 2009

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 11:33 am

Bueno, he terminado las oposiciones. En breve colgaré por aquí los materiales, aunque no hay mucha novedad respecto a lo del año pasado.

¿Resultado? La Administración no me ha elegido. Y digo no me ha elegido porque, aunque en los exámenes había quedado el nº 9 de mi tribunal, los méritos de la fase de concurso me han dejado fuera. La selección de méritos de nuestra bienamada administración ha hecho pasar por delante de mi:

  • Una persona que lleva cuatro años presentándose, sin aprobar. Como cada año que no te presentas puedes tener 0,5 puntos más, pues para arriba.
  • Otras dos persona que llevan varios años trabajando de interinos y al fin han sacado una nota decente (aunque inferior a la mía). Como están de interinos, pues para arriba.
  • Y otra que lleva medio año trabajando de profesor

Me alegro por ellos. Pero lo que pasa es que, normalmente, la gente que acumula méritos por trabajar de interino es por tres motivos: o no está trabajando (lo que quiere decir que es un pimpollito que acaba de terminar la carrera) o está trabajando pero no tiene responsabilidades como una hipoteca, etc. (otro pimpollito) o tenía un trabajo de mierda y se lo ha dejado para trabajar de profesor (lo que quiere decir que hasta el momento no ha sido capaz de encontrar un trabajo decente). Eso es lo que valora la administración. Los quince años que llevo trabajando en un departamento de informática no se valora, ya que obviamente no me ayudaría en absoluto a formar alumnos: es mucho más útil pasarse media vida opositando.

En fin, es lo que hay. Ahora, a plantearme los siguientes pasos.

Actualización - El año pasado me inventé el tema. Es decir, escribí algo sobre la marcha sin tener ni puta idea del asunto (y sin ser algo en lo que tuviese especiales conocimientos, no lo había mirado desde la carrera). Tuve de nota, pongamos por caso, 6.96. Este año, siendo uno de los temas que mejor llevaba preparados, tengo un 7.05.

Hay que joderse.

 
 

Eligiendo profesores Viernes, 26 de Junio de 2009

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 7:58 pm

La semana que viene me presento por segunda ocasión a unas oposiciones para profesor de informática. Llevo todo el año preparándome, intentando aprender un poco más de un temario desfasado para que el tribunal se crea que soy mejor que el resto de pirindrolos que nos juntaremos en las pruebas.

Hasta ahora, la preparación me había servido de algo: he redactado una versión propia de los temas de tecnologías de redes, he revisado mi programación, he leído varios libros sobre patrones de diseño, howtos de configuración de red en linux, etcétera, etcétera. Lo que tenía que aprender, lo he aprendido. Me ha venido bien el repaso y puede que el esfuerzo me sirva para otra cosa en un futuro aún en el improbable caso de que no consiga plaza.

Ahora bien, llega la fase final: memoria. Empollar. Meter en mi pequeña cabecita un montón de conocimientos para tenerlos accesibles, fotográficos, a mano para cuando tenga que escribir el tema de la forma más parecida a como lo tengo preparado en casa. Y llevo dos semanas preguntándome: ¿para qué sirve esto? ¿No se han dado cuenta de que estamos en el siglo XXI? ¿No saben que la memoria ya no es el bien preciado que era hace un par de siglos? ¿No se dan cuenta que la escritura del tema ni demuestra nada ni sirve para nada?

Ya no es sólo por memorizar: los temas son tan amplios que ni siquiera te resulta de utilidad un conocimiento profundo de la materia, con que te suenen cuatro cosas generales es suficiente. El tema se desarrolla en dos horas, de modo que si profundizas en un punto (demostrando que realmente sabes del tema) te dejas muchos otros fuera, por lo que te van a penalizar. Los que sacan mejor nota son las personas con mejor memoria que han expuesto de una forma genérica y superficial los contenidos de un tema determinado.

No sólo eso. Hay una frase práctica, que está muy bien… pero para la que debes de conocer de memoria la sintaxis de SQL, C, C++, java y algún que otro lenguaje de programación según les de. Tienes que conocer de memoria algo que no aprendes de memoria ni si trabajas a diario con el tema. ¿Quien leches hace un create table a pelo hoy en día? ¿Quién sabe de memoria los métodos de System.out? Nadie: para eso está el autocompletado de código, los asistentes, etc. En los ejercicios valoran en parte que sepas solucionar un problema, que está muy bien, pero también valoran que sepas una gramática, lo que hoy en día no sirve para nada.

Lo malo de todo esto es que acabas con lo que seleccionas. Si esas son las características que valoras de los profesores que se presentan, esas son las características que tendrán los profesores de nuestros jóvenes: gente con buena memoria que sabe las cosas de forma superficial. Y que, seguramente, valorará el trabajo de los alumnos con el mismo patrón con el que han valorado el suyo.

Alguien debería empezar a replantearse los sistemas de oposiciones.

No creo que sea tan difícil. Hay métodos como el que utiliza Enriquito en su máster que pintan muy bien, y estoy seguro que hay multitud de variantes que se podrían adaptar perfectamente a una prueba de oposiciones. En mi opinión, una prueba de exámen sólo es útil cuando la única trampa que puede hacer el examinado es la suplantación de identidad (que se presente otro por él). Es decir, que aunque se llevase chuletas, aunque se llevase un libro, un portátil, una calculadora, sólo apruebaría si realmente sabe lo que tiene que saber. Creo que ese debería ser el criterio para diseñar una prueba de evaluación.

En fin, que ahí queda eso. Obviamente, nadie me va a hacer ni puto caso, pero por mi parte he cumplido: avisados estáis.

 
 

Compartiendo material Jueves, 17 de Julio de 2008

Archivado en: ondo ibili maripili — yabu @ 9:46 am

Hay cosas más importantes que aprobar unas oposiciones. Creo que la información debe ser libre, que ganamos todos más si compartimos las cosas, y eso está por encima de un trabajo aunque sea de funcionario. Así que, aplicándome el cuento, me toca liberar el material que he usado para mis oposiciones y que, normalmente, los opositores custodian y vigilan como cochinas perras para no darle ninguna facilidad al resto de personas que se presentan.

Quería haberlo hecho público antes de presentarme, pero lo cierto es que la programación la terminé e imprimí dos días antes de entregarla y en esos momentos mis prioridades eran otras. Todo llega, así que en este post he compartido todo el material propio que he generado a lo largo de estos meses.

Por otro lado, compartir no es ser gilipollas, así que hasta que tenga plaza de profesor lo libero con licencia Creative Commons; en concreto: Reconocimiento, No Comercial y Compartir Igual. Que viene a decir: si utilizas la programación, o realizas la tuya a partir de ella, tendrás que poner en alguna parte que la programación fue creada originalmente por mi, usea, Yabu. Puede que parezca un poco duro, pero si coincidimos en un tribunal quiero que quede claro que el original es el mío. Una vez tenga plaza el material pasará a ser de dominio público. El detalle de la licencia es este:

Reconocimiento Reconocimiento (Attribution): El material creado por un artista puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceras personas si se muestra en los créditos.

No comercial No Comercial (Non commercial): El material original y los trabajos derivados pueden ser distribuidos, copiados y exhibidos mientras su uso no sea comercial.

Compartir Igual Compartir Igual (Share alike): El material creado por un artista puede ser modificado y distribuido pero bajo la misma licencia que el material original.

Una vez aclarado el tema de las licencias, aquí está la programación didáctica que entregué. Es una programación de Análisis y Diseño Detallado de Aplicaciones Informáticas de Gestión, que todo el mundo llama ADA. Preparada para las oposiciones de profesor de secundaria en la especialidad de informática, con los criterios de la Comunidad Valenciana para las pruebas selectivas de 2008. Si no entiendes lo anterior, no deberías usarla:

Estos son los anexos. Contienen el detalle de cada una de las unidades didácticas: objetivos, actividades, evaluación…:

Aquí tenéis también los resúmenes de los temas que preparé para la prueba de desarrollo. Estos son de dominio público, vamos, que podéis hacer con ellos lo que os salga de las narices, aunque básicamente lo que deberíais hacer es completarlos y estudiarlos. Los de bases de datos son más flojillos, pero aun así puede que os sirvan:

Por último, estos son los trabajos que entregué para ANPE. Aunque parezcan sencillos y chorras, tenéis que tener en cuenta que cada uno me costó al menos 100 horas de preparación (fijaros, sobre todo, en el de seguridad y salud). ¿Os parece sorprendente? No hombre no, si está homologado por la Universidad Católica…:

Y hasta aquí todo, porque no tengo más ni pienso tener. Será con esto con lo que me presente al año que viene, si sacan plazas y entretanto no tengo la vida ya solucionada.

 
 

Poniendo cara de tonto Martes, 15 de Julio de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 10:03 am
  •  Dos años de máster en Ingeniería del Software: 12.000 euros
  • Un año de máster en redes: 5.000 euros
  • Un curso de programación con J2EE: 360 euros
  • Un curso de programación de aplicaciones en C: 355 euros
  • Tres cursos sin sentido del ANPE, copiados descaradamente : 450 euros
  • La cara de tonto que se te pone cuando te acercas al tablón del tribunal y ves que sólo han contado los cursos de ANPE: no tiene precio.

Ahora sí que se han pasado, me tienen cabreadísimo: los ineptos del tribunal sólo han valorado los chanchulli-cursos del ANPE. No me parecía justo lo que tienen montado los sindicatos —pienso que hasta se podría denunciar como un fraude, pero a ver quién tiene el dinero y las ganas para meterse en un follón así— pero ya, el colmo, es que ni siquiera cuenten los cursos de verdad, cursos que pueden aportar algo a un futuro profesor, y que han requerido verdadero esfuerzo y dedicación. Para más facilidades: si quieres reclamar, pásate por el instituto-del-culo-del-mundo de 9 a 2 y reclama. Esto, claro está, les da facilidades a los que no tienen trabajo u otra cosa que hacer ahora mismo, y que obviamente son los más preparados para dar clase.

De verdad, ¿qué actitudes están inculcando en los nuevos profesores: a más chanchullos, más puntos? ¿Qué tipo de gente está dando clase en los institutos? ¿Qué gente tenemos dirigiendo los sindicatos y las instituciones educativa?

Al final, me van a hacer defender la privatización de la enseñanza.

 
 

Haciendo méritos Jueves, 10 de Julio de 2008

Archivado en: polícitamente incorrecto — yabu @ 2:01 pm

Una de las cosas que tiene la oposición es que no es una oposición: es un concurso-oposición. Esto que suena a chino viene a decir que, aparte de los exámenes, valoran otras cosas: experiencia profesional, otras carreras y cursos realizados, etcétera.

La oposición a la que me he presentado tiene la orden explícita del ministerio de favorecer a los profesores interinos para que saquen plaza definitiva. Esto se convierte en que, en el  concurso, los años trabajados como profesor en la escuela pública cuentan muchísimo. Una persona puede aprobar por los pelos pero si lleva veinte años trabajando de profesor, pasará por delante de opositores que tengan un diez. Valoren ustedes mismos la justicia de todo esto, teniendo en cuenta que esa persona lleva veinte años sin poder o querer sacarse la oposición.

Para conseguir plaza, por lo tanto, hay que sacar puntos de méritos de donde sea. Aparte de la experiencia profesional hay otros dos apartados que dan puntos: participación en proyectos de innovación educativa, y cursos de formación.

Claro está, todo el mundo se dedica a hacer cursos de formación. Por suerte yo he podido entregar como méritos un par de másters  que tengo hechos y algún otro curso del ITI. Pero claro con eso no llegaba para cubrir los 4 puntos de méritos que da ese apartado, así que me tocó buscar cursos para rellenar el hueco. Y aquí viene lo que quería explicar:

El timo de los cursos de oposiciones

Resulta que los sindicatos, sí, esos que son tan buenos que tanto nos defienden, se han dedicado a ofrecer cursos para que todos los opositores y recién aprobados puedan, por una módica cantidad, rellenar su apartado de puntos de formación. Yo voy a hablar en concreto de uno de ellos, el ANPE, que es el que conozco.

Claro está que he hecho uso de ellos. Hay unos cursos de 100 horas; cuestan 150 euros cada uno, y he hecho tres (450 euros a la causa obrera, mira qué bien). Los cursos suenan bien y son online. Pero… lo de online quiere decir que, cuando entregas, sólo hay que mandar un correo a una dirección (de gmail, no vayan a gastarse dinero en un servidor de correo) con el trabajo adjunto. Tengo la firme sospecha de que el trabajo ni se lo leen. La gente se copia de forma descarada, se entregan cosas malísimas, pero malísimas, que dan por buenas… En resumen: pagas los 150 euros y te aprueban. Los cursos, claro, los homologa una universidad: la Universidad Católica de Valencia. A saber los criterios que siguen para la homologación.

No hay soporte al curso. Hay unas tutorías, telefónicas, durante dos horas a la semana. No he llamado pero me juego un huevo a que descuelgan el teléfono o está siempre comunicando. El material, un libro de mierda y con una edición pésima, con imágenes que parecen copiadas de Internet, faltas de ortografía, y con un contenido desestructurado y muy pobre.

Para simplificar trámites, sólo se ponen en contacto contigo si has suspendido el trabajo o no les ha llegado: envías el correo y si no te dicen nada, un par de veces al año puedes pasar a por tus justificantes. Además, cuando te matriculas, puedes elegir para qué mes quieres que te cuente el curso, ya que hay un límite de cursos que se pueden hacer cada mes, y de esta forma te lo apañas mejor. He oído de casos que han dado cursos a gente que ni siquiera había entregado el trabajo, o que le habían dado certificados que no tenían nada que ver con lo que había entregado.

En ANPE no son los únicos: todo el que puede monta cursos basurilla, se los homologan, y a correr.

¿Es justo que cuente lo mismo un máster de dos años que un curso de cien horas del ANPE, a 150 euros? ¿Es justo que se, gracias a estos chanchullos, se esté dando puntos a gente que realmente no tiene formación? Vosotros mismos. A mi lo que me ha dado la impresión es de que es un mamoneo tremendo, y un sistema que sólo sirve para financiar a los sindicatos y a cuatro espabilados.

En fin, qué país. Luego queremos que haya una buena enseñanza.