Conformándose con lo que son Viernes, 2 de diciembre de 2011
He empezado mi cruzada a favor de los niños.
Lo he hecho con la gente que tengo cerca de mí, y con cosas sencillas. Hablando de crianza y de educación con mis compañeros de trabajo. Empezando con cosas básicas como intentar que entiendan que darle un cachete a un niño es violencia, mostrándoles visiones diferentes de cómo criar o educar a los niños. Aprendiendo a argumentar, a convencer, a sufrir reveses dialécticos. Si quiero seguir por este camino tendré que saber persuadir y transmitir mis ideas, y estas son mis primeras prácticas para conseguirlo.
Viéndolos con los ojos con los que los veo ahora, más atento a los detalles, me doy cuenta de que siguen un estilo de crianza y educación muy tradicional y continuista.
También me he dado cuenta de una cosa que hace que las formas de ciar y de educar se perpetúen, y es la siguiente: la gente está conforme con lo que es, con cómo son, y eso hace que no se planteen métodos alternativos de educación. La reflexión básica es esta: mis padres me criaron de determinada manera y ahora soy así. Estoy contento con cómo soy, así que voy a aplicar el mismo método con mis hijos con la esperanza de que se conviertan en personas similares a como soy yo.