quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Pervirtiendo la justicia Miércoles, 22 de Octubre de 2008

Archivado en: ondo ibili maripili, polícitamente incorrecto — yabu @ 11:40 am

El otro día comí con un amigo de toda la vida. Voy a contar simplemente lo que él me dijo,  y voy a hacer mi valoración personal suponiendo que es cierto.  Aclaro que lo que voy a contar aquí no supone que nadie haya cometido ningún delito, y si se entendiese eso de mis palabras, es que me he expresado de forma incorrecta. ¿Lo habéis entendido? ¿De verdad que habéis entendido bien lo que quiero decir? Pues seguimos.

Mi amigo es auditor, y me dijo que había asistido a unos cursos sobre la ley concursal (lo de la suspensión de pagos). Le pregunté que qué tal, y me dijo que el curso había sido una mierda. No sólo eso: me comentó que el curso lo daba un juez, que lo hacía fatal, pero que incomprensiblemente todos le hacían la pelota. Profesionales muy competentes que llevan toda la vida en el asunto, y a los que no les hace falta el curso para nada, estaban asistiendo. Es más, se bajaban los pantalones y se deshacían en halagos ante la gran sabiduría del juez (que mi amigo no veía por ningún sitio).

Sin embargo, al final del curso mi amigo consiguió aclarar por qué se producían esos comportamientos tan extraños. Lo tuvo claro cuando el juez soltó lo siguiente para cerrar la última clase:

—”Bueno, y ahora lo que todos queríais oir. Sí: soy yo el que decide quién es administrador concursal y quien no”  —Y remató la frase— “Yo he tenido que hacer una oposición para ser juez, así que los que quieran ser administradores concursales, tendran que aprobar mi oposicion”

Mi amigo me explicó el detalle del asunto: resulta que hay un procedimiento estándar para elegir los administradores concursales de una sociedad, y que básicamente es que te apuntas en una lista y va por riguroso orden. Pues bien: el juez se pasaba por el forro de su escroto dicha lista y elegía a dedo al que le parecía bien, según sus propios criterios. Obviamente, todo el mundo intentaba hacerle la pelota para ser uno de los elegidos: me comentó que los emolumentos del administrador se calculan como un porcentaje del valor de la empresa, y en casos importantes pueden ser de varios millones de euros. Aunque las conferencias eran una mierda, todo el mundo pagaba una pasta por acudir y estar con el juez. Parte de ese dinero iba a parar al juez por sus servicios como docente. Supongo que cobraría según el número de asistentes a nada que fuese algo espabilado, y me da la impresión de que este juez es bastante espabiladillo.

Esto es lo que me contó mi amigo. No voy a entrar en si el juez recibía sobornos o no los recibía, porque aunque no los recibiera, el problema es que una persona que debe velar por que se cumplan las leyes, una persona que debe decidir si algo se ajusta o no a unas normas establecidas, esta mostrando un desprecio absoluto por esas normas. Por lo que me contó mi amigo, da la impresión de que el juez se creía por encima de la justicia. Este juez estaba tomando decisiones sobre empresas, no sobre asuntos que afectasen directamente a las personas, pero no hemos de olvidar que detrás de las empresas hay personas: hay expedientes de regulación de empleo que se aprueban o no, hay acreedores que cobran o no, hay gente que ve terminada su casa o que se queda sin ella.

Oyendo lo que me contó mi amigo, y teniendo en cuenta que, normalmente, si te enteras de algo es porque hay diez veces más de lo mismo, lo que saco en claro es que tenemos dos problemas importantes y serios en la sociedad: el primero es que decisiones muy importantes están en manos de personas que pueden tomar decisiones incorrectas con demasiada facilidad e impunidad. Los jueces deben estar protegidos para no ser víctimas de amenazas, pero algo está fallando en el sistema. Se crean grupos de poder, los jueces se protegen unos a otros (o al menos es la impresión que da) y al final, el ciudadano queda en manos de poderes arbitrarios (aunque restringidos en cierta medida por un sistema legal).

El segundo es que los medios de comunicación están implicados, o ignoran el problema. Hay mucho pseudo-periodismo de investigación contando chorradas, pero al final tengo que ser yo, un bloger de mierda, el que comente en internet un trapicheo de estas dimensiones. ¿Dónde están los fabulosos medios tradicionales de información? No con estas cosas, porque se jugarían su dinero, y meterse con la justicia es arriesgado.

A mi me gustaría dar una información más completa: Si tuviese tiempo, recursos, y más mala leche, no me costaría nada obtener testimonios de lo que está pasando con trucos tan simples como llevar una cámara oculta a esas conferencias. U obtener datos más precisos de cómo se están dando los turnos concursales, no sé, un par de pruebas que igual no dan para un juicio pero sí para un reportaje de investigación medio decente. Pero no es mi tarea: es tarea de los medios de comunicación, que a día de hoy se han vuelto inútiles.

Otro día hablaremos con más detalle de los medios porque el tema también tiene jugo. Hoy sólo quiero dejar este pequeño testimonio, basado sólo en un par de comentarios y en mi palabra, que mis recursos no dan para más.

 
 

Dando ideas Martes, 18 de Marzo de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 1:10 pm

En una empresa que conozco y que no voy a decir que sea la mía, han abierto de nuevo un buzón de ideas. El buzón es democrático, al estilo de menéame: las ideas que más se valoran son las que “ganan”. Dan un premio y esas cosas, supongo que un directivo se dignará a estrecharle la mano al ganador, etc.

El resultado de ese buzón es el siguiente: las ideas más chorras son las que están arriba, con más votos.

Supongo que será porque en las valoraciones de las ideas pasará algo parecido a las valoraciones de los riesgos. Según una teoría que se comprobó mediante experimentación (pensaba que la había leído en el blog de Bruce Schneider pero no la encuentro, cito de la wikipedia en inglés) la gente percibe los riesgos utilizando una serie de simplificaciones o heurísticas:

  • Disponibilidad mental: se refiere a que son preferibles las opciones que se pueden imaginar con más facilidad. Antes se elije un gato rojo que un ornitorrinco con las patas de atrás más largas que las de delante, las orejas de un jabalí y el plumaje de un loro africano.
  • Anclaje: la gente tiende a razonar buscando algo similar que ya conozca. A partir de ahí, extrapola (y normalmente falla).
  • Asimetría entre ganancias y pérdidas: hay aversión a los riesgos. Se prefieren las cosas seguras, aunque tengan menos valor, que las cosas menos seguras aunque tengan mucho más valor. Por ejemplo, se elije antes la opción de que te entreguen en mano 10 euros, que la opción de que, con una probabilidad del 10%, te den 1.000 euros.
  • Efecto umbral: Se tiende a elegir opciones que muevan desde la incertidumbre a la certeza antes que reducir la incertidumbre en una proporción mayor. Por ejemplo, de entre diez cartas, se eligiría dar la vuelta a una carta para saber si es un cinco antes que retirar todas las cartas que no sean un cinco menos dos de ellas. En uno de los casos tenemos una certeza, en el otro una reducción de la incertidumbre.

Por lo tanto, extrapolando esas heurísticas a la valoración de un buzón de idea, creo que la gente tenderá a valorar más:

  • Ideas relacionadas con lo que hacen en el día a día
  • Ideas que funcionen de la misma forma que lo que ya conocen, nada rompedor
  • Ideas que no sean arriesgadas, que no les puedan causar problemas
  • Ideas que vayan a funcionar seguro, que no haya probabilidad de fallo

Por lo tanto, creo que es difícil que de ahí salga algo innovador (exceptuando mis ideas, claro; que diga, las ideas de mi amigo, al que le importan una mierda los votos que tengan o el premio que le den).

¿Son entonces estos buzones una forma adecuada de seleccionar ideas? Lo dudo. Creo que su principal utilidad es servir como un canal para que los empleados se sientan escuchados. ¿Funcionan en ese sentido? A corto plazo sí, pero a medio plazo desmotivan: la gente no es tonta y se acaban dando cuenta de que en realidad nadie les hace caso, que están hablando al vacío. Las ideas quedan en el buzón sin implementarse, que es lo que pasa siempre, y que es lógico ya que no son las mejores ideas para la empresa.

Otra cosa que me planteo, siguiendo el hilo de las elecciones y las votaciones democráticas al estilo eurovisión y chikilicuatre: creo que la gente, en sus votos, tiende a decidir lo que es inmediato y no lo que les beneficia a largo plazo. Deberíamos tenerlo en cuenta, ya que en mi opinión la democracia no es hacer lo que la gente vota, sino lo que la gente quiere.