Viviendo una paradoja Miércoles, 1 de Octubre de 2008
La crisis está de moda. En uno de los múltiples artículos que explican por qué en-España-jamás-de-la-vida-habrá-una-crisis-financiera-y-no-sé-cómo-se-os-ocurre-pensarlo, hablaba una defensora del libre mercado. Ese, ese mercado que ha sido tan libre que se ha autorregulado sólo. Sin embargo, esta liberal ha puesto a trabajar su cerebro para analizar la coyuntura y ha llegado a la siguiente conclusión:
Yo, que soy una gran defensora de la libertad de mercado, pienso que en los mercados financieros hace falta vivir una paradoja: hace falta regular para conseguir libre mercado.
Claro, cómo iba a ser de otra forma, por qué no vivir la vida en una paradoja. Sin embargo, busquemos un poco qué es una paradoja (cito de la wikipedia):
Una paradoja es una declaración en apariencia verdadera que conlleva a una auto-contradicción lógica o a una situación que contradice el sentido común. En palabras simples, una paradoja es lo opuesto a lo que uno considera cierto. La identificación de paradojas basadas en conceptos en apariencia razonables y simples ha impulsado importantes avances en la ciencia, filosofía y las matemáticas.
En fin, no sé. Sin entrar en detalles, me da a mi la impresión de que vivir en una paradoja viene a significar “estar equivocado y no saber cómo reconocerlo”. A lo mejor deberían asumirlo y producir avances en la economía, como han hecho en las otras ciencias. O a lo mejor basta con asumir algunas otras paradojas que se dan en la vida diaria y seguir tirando como estamos, no sea que al intentar arreglarlo traigamos de vuelta a los comunistas malotes con los que nos asustaban de pequeños.