<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>quitandose el traje</title>
	<atom:link href="http://elblogde.yabu.es/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://elblogde.yabu.es</link>
	<description>...en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme</description>
	<lastBuildDate>Wed, 02 May 2012 18:05:21 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.2</generator>
		<item>
		<title>Infiltrándome en el Corazon del Mal</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2012/05/02/infiltrandome-en-el-corazon-del-mal/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2012/05/02/infiltrandome-en-el-corazon-del-mal/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 May 2012 18:05:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[cajón de sastre]]></category>
		<category><![CDATA[futuro]]></category>
		<category><![CDATA[La Oficina]]></category>
		<category><![CDATA[vamonós-vamonós]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=846</guid>
		<description><![CDATA[Ya sé que he estado calladito estas semanas. También he ido de culo, ya contaré por qué en cuanto tenga tiempo. No sé cuánto llevo sin escribir pero tengo excusa: en este tiempo he conseguido colocarme en una posición privilegiada que me va a servir para conocer todos los aspectos de la crisis de primera [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ya sé que he estado calladito estas semanas. También he ido de culo, ya contaré por qué en cuanto tenga tiempo. No sé cuánto llevo sin escribir pero tengo excusa: en este tiempo he conseguido colocarme en una posición privilegiada que me va a servir para conocer todos los aspectos de la crisis de primera mano.</p>
<p>Y es que, lectores y lectoras, a partir de ahora, voy a <strong>trabajar en una Oficina Bancaria</strong>.</p>
<p><span id="more-846"></span></p>
<p>Como lo oís. El origen de todos los males del país, el lugar donde se gestaron los cinco millones de parados, el sumidero donde se hunden las empresas y que sólo genera desahucios y desesperación. La Oficina Bancaria, con mayúsculas. Ahí estaré yo.</p>
<p>Obviamente no tengo <strong>ni puta idea de productos financieros</strong>. Ni siquiera he visto nunca un billete de 200. Creo que si tuviese que contar más de cien euros, me equivocaría. Pero no pasa nada: voy a recibir un curso de un par de semanas que se supone me transformará en una pieza más del engranaje bancario. Después de ese curso, estaré listo para enfrentarme a Cualquier Cosa Que Se Presente En La Sucursal.</p>
<p>Obviamente, mis objetivos en la Oficina van a ser muy diferentes de los que La Empresa pretende que cumpla. La diferencia con el resto de empleados bancarios es que yo no me creo nada. Haré lo que haga falta para que no me tiren, porque hay que comer, pero mi objetivo principal es <strong>conocer toda la mierda que se cocina en semejantes sitios</strong>: las formas de engañar al cliente; los productos basura que se intentan colocar; las cosas que no se cuentan para poder quedarse con ese jugoso dinerito que traen los pardillos.</p>
<p>Obviamente, informaré de ello. Tendré menos tiempo para escribir, pero imagino que <strong>más cosas que contar</strong>. Me gustaría pensar que lo que cuente no serán sólo anécdotas graciosas sino que la información que proporcione servirá para que los ciudadanos de este maravilloso país estén mejor preparados para enfrentarse a los bancos, pero soy realista y sé que este blog lo leéis cuatro. Así que con que paséis un buen rato con los posts ya me daré por satisfecho.</p>
<p>Ahora mismo estoy procediendo a destruir toda la información privada de mi ordenador de trabajo, que me ha acompañado durante cuatro o cinco años y que ahora se quedará aquí. Es posible que <strong>no vuelva a tener un ordenador para mi solo</strong>: en las oficinas suelen compartirse los puestos. Me va a resultar extraño estar en un trabajo sin tener delante un ordenador que destripar.</p>
<p>Muchos cambios en muy poco tiempo. Mañana, empiezo la nueva aventura.</p>
<p>Ya os contaré.</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=846" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2012/05/02/infiltrandome-en-el-corazon-del-mal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Echando a correr</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2012/03/31/echando-a-correr/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2012/03/31/echando-a-correr/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 31 Mar 2012 13:09:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[cajón de sastre]]></category>
		<category><![CDATA[crecimiento personal]]></category>
		<category><![CDATA[productividad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=839</guid>
		<description><![CDATA[Como ya comenté hace un tiempo, llevaba una temporada bajo de energía . Me hice el propósito de intentar cambiar eso, y recordé un newsletter de Pavlina de hace unos meses donde daba algunos consejos para aumentar la claridad mental. Básicamente eran: Comer fruta fresca Hacer ejercicio Hacer estiramientos Evitar estimulantes Realizar desafíos mentales Leer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Como ya comenté hace un tiempo, llevaba una temporada <a title=\"Perdiendo energía\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL2VsYmxvZ2RlLnlhYnUuZXMvMjAxMi8wMS8yNi9wZXJkaWVuZG8tZW5lcmdpYS8=">bajo de energía</a> . Me hice el propósito de intentar cambiar eso, y recordé <a title=\"Creating peak mental clarity\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL2xldHVzYWxsd2luMS53b3JkcHJlc3MuY29tLzIwMTEvMTIvMTQvY3JlYXRpbmctcGVhay1tZW50YWwtY2xhcml0eS8=">un newsletter de Pavlina de hace unos meses</a> donde daba algunos consejos para aumentar la claridad mental. Básicamente eran:</p>
<ol>
<li>Comer fruta fresca</li>
<li>Hacer ejercicio</li>
<li>Hacer estiramientos</li>
<li>Evitar estimulantes</li>
<li>Realizar desafíos mentales</li>
<li>Leer</li>
</ol>
<p>Comencé descartando directamente algunos de esos consejos: leer ya leo, todo lo que puedo (el año pasado fueron 55 libros), así por ahí había poco que hacer. Estimulantes, sólo tomo el café de por las mañanas y ese no hay quien me lo quite. Los desafíos mentales por suerte forman parte de mi día a día, intento siempre llevar a cabo actividades que supongan un reto para mi: escribir, aprender lenguajes de programación nuevos, leer libros de filosofía y educación&#8230;</p>
<p>Me quedaban pues la fruta, los estiramientos y el ejercicio.</p>
<p><span id="more-839"></span></p>
<p>Como ya tenía una rutina de salir a correr un par de veces por semana, veinte minutos cada vez, pensé que lo que me resultaría más fácil es ampliar esa rutina para <strong>salir a correr todos los días</strong> sin excepción. Me planteé hacer una &#8220;prueba de 30 días&#8221;: intentar llevarlo a cabo durante un mes, como un experimento, y a partir de ahí decidir si seguía adelante o no.</p>
<p>La primera semana fue sencilla. Veinte minutos no es mucho tiempo, y conseguí mantener una rutina en la que el ejercicio encajaba muy bien: bajar a la perra, correr (si hacía buen tiempo me iba a correr con ella, con lo que ahorraba tiempo en el paseo) ducha, y a cenar. Esos veinte minutos adicionales que utilicé para correr se me iban antes muchas veces haciendo el chorra con el ordenador, así que en realidad lo que he conseguido es<strong> aprovechar mejor el tiempo</strong>.</p>
<p>La segunda semana fue un poco más dura. El cuerpo acusaba el &#8220;exceso&#8221; de ejercicio y que no le daba tiempo para reponerse. Decidí que un día a la semana iba a descansar de ejercicio aeróbico, así que el día que tenía mis clases de yoga no salía a correr. También compré un pulsómetro, porque pensé que me iría bien para <a title=\"Ejercicio aeróbico\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL2VzLndpa2lwZWRpYS5vcmcvd2lraS9FamVyY2ljaW9fYWVyJUMzJUIzYmljbw==">controlar que realmente estaba en la zona aeróbica</a> y no me estaba pasando o quedandome corto. Tuve la suerte que vendieron un pulsómetro de oferta en el LIDL por veinte euros, así que me vino que ni pintado. Le he sacado muchísimo partido; ya contaré por qué en el próximo post.</p>
<p>A partir de ahí, la cosa fue rodada. Me descargué&#8230; ejem&#8230; &#8220;compré&#8221; unos cuantos audiolibros y los escuchaba mientras corría, primero para no aburrirme (porque correr es extremadamente aburrido) y segundo para aprovechar mejor el tiempo. Me hice un habitual del gimnasio que hay en mi finca y al cual no había entrado antes. La prueba de treinta días fue tan bien, que ya <strong>ni me acuerdo de cuándo empecé</strong>.</p>
<p>¿Qué es lo que he notado en todo este tiempo?</p>
<p>Lo primero, que me huelen más los pies. He tenido que comprar un desodorante para pies y para zapatos, ya que mi relación de pareja empezaba a correr peligro, y mi hija y mi perra me miraban raro cuando me quitaba las zapatillas. Por suerte, ese ha sido el único efecto secundario.</p>
<p>Lo segundo, y más importante, es que el <strong>aumento de mi nivel de energía</strong> ha sido espectacular. Parece cosa de magia eso de que te canses más y acabes estando más espabilado. Cuando vuelvo de correr siento la mente lúcida, como cuando te acabas de despertar de un sueño reparador, y ese efecto se nota a lo largo de todo el día. Necesito también menos horas de sueño. Antes tenía que dormir una siesta diaría de veinte minutos para conseguir llegar al final del día, y ahora no me hace falta en absoluto. Además, aunque esté más cansado, siento el cansancio pero no siento sopor mental: <strong>me mantengo lúcido</strong> hasta el mismo instante en el que me meto en la cama, a pesar de ser consciente de que mi cuerpo me pide descansar. Soy capaz de realizar actividades que requieren mucha concentración o uso del cerebro en momentos en los que antes me costaba pensar. Estoy aprovechando mucho mejor mi vida, y eso con sólo un pequeño cambio en mis hábitos.</p>
<p>Ahora, los veinte minutos de ejercicio aeróbico forman parte de mi rutina diaria, y me siento mucho mejor. Parece mentira que algo tan chorra haga ganar tanto en calidad de vida.</p>
<p>El siguiente paso será <strong>mejorar mi alimentación</strong>. Voy a dejar pasar un tiempo para que la rutina de correr esté establecida y se estabilicen otros cambios que están teniendo lugar en mi vida ahora mismo (que os contaré en cuanto tenga tiempo para otro post) y me plantearé cómo mejorar la forma en la que me alimento, intentando no ser demasiado radical.</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=839" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2012/03/31/echando-a-correr/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Abandonando el software</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2012/03/02/abandonando-el-software/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2012/03/02/abandonando-el-software/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 02 Mar 2012 14:45:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[cajón de sastre]]></category>
		<category><![CDATA[informatica]]></category>
		<category><![CDATA[vamonós-vamonós]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=831</guid>
		<description><![CDATA[La empresa donde trabajo ha sido absorbida. A pesar de que los trabajadores lo hacíamos bien, los gestores la cagaron. Eso ha llevado la empresa a la ruina. Por suerte, consiguieron fusionarse con otros (que también estaban finos&#8230;) pero parece que por ahora la cosa va aguantando. En esta fusión han habido ondonadas de hostias [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La empresa donde trabajo ha sido absorbida. A pesar de que los trabajadores lo hacíamos bien, los gestores la cagaron. Eso<strong> ha llevado la empresa a la ruina</strong>. Por suerte, consiguieron fusionarse con otros (que también estaban finos&#8230;) pero parece que por ahora la cosa va aguantando.</p>
<p>En esta fusión han habido ondonadas de hostias entre la alta dirección para repartirse el pastel. A mi estas cosas ni me van ni me vienen, porque que mi jefe se llame fulanito o menganito me da igual. Pero una de las cosas que se decidían era el sistema informático a utilizar en la empresa una vez nos hubiésemos fusionado.</p>
<p>Ganó el sistema de la empresa absorbente, como no podía ser de otra forma. Por lo tanto, todo el software que hay desarrollado en la empresa donde trabajo ahora desaparecerá a principios del mes que viene. Todo. <strong>Se pararán los ordenadores</strong> y nunca más volverá a ejecutarse ese código. Millones de líneas desarrolladas que nunca jamás volverán a mirarse ni a servir para nada.</p>
<p>Parte de ese software, lo había hecho yo.</p>
<p><span id="more-831"></span></p>
<p>Hace unos cuantos años ya cambiaron todo el sistema de base de la empresa donde estoy ahora, la que desaparece. A pesar de que lo habían comprado y en principio era una adaptación, la parte cliente era completamente nueva. Participé en el desarrollo de esa parte, en un equipo muy profesional, en <strong>proyectos muy interesantes</strong>. Pude hacer cosas tales como diseñar compiladores o aprender C++, un lenguaje que hasta entonces desconocía. Fue una época muy bonita, de mucho aprendizaje. Por aquel entonces creamos muchos programas de uso básico en la empresa, algunos de los cuales todavía se utilizan a pesar de que han pasado más de diez años desde entonces.</p>
<p>También recuerdo cuando me hice cargo de gestionar los desarrollos para la intranet. Una de las primeras cosas que hicimos fue un rediseño completo, cambiando el aspecto y la funcionalidad básica (entonces apenas se utilizaban los css). Fue uno de mis primeros proyectos como encargado de desarrollo, una época en la que era joven y <strong>todavía me importaban esas cosas</strong>. Llegaba antes de la hora, sufríamos con los problemas de carga, intentábamos camelarnos al jefe que rateaba el dinero para comprar una versión superior del servidor.</p>
<p>Como no podía ser de otra forma también ha habido mucho desarrollo del de todos los días. Estaba un tiempo en un departamento, un año o dos, quizá unos meses, y desarrollaba —normalmente con más gente— una aplicación específica para lo que fuese que tuviesen que hacer. Pasé una y otra vez por esas fases de diseñar, arrimar el hombro y pulir los detalles. Con el paso de los años, había parcelas dentro de las aplicaciones de la empresa que <strong>te pertenecían</strong>. Las habías creado, las conocías, te sentías cómodo trabajando con ellas. Normalmente las ibas remodelando con el paso de los años para que siguiesen estando al día. Era terreno conocido, mi pequeño hogar dentro de la empresa.</p>
<p>Ahora, todo eso desaparecerá. De un día para otro cerrarán la intranet, apagarán los servidores, cambiarán las plataformas cliente. De repente pasaré a estar en un <strong>terreno completamente nuevo y desconocido</strong>, donde no habré desarrollado nada y seguramente jamás lo haga. Lo que quede de lo que he desarrollado cada día a lo largo de quince años desaparecerá de un plumazo.</p>
<p>Qué queréis que os diga, me siento algo inquieto con este asunto. Para mi es <strong>una especie de ceremonia</strong> que va a marcar el paso definitivo de la persona que era a la persona en la que me voy a convertir. Hay una parte de mí que es un programador, alguien que capaz de construir software complejo, alguien capaz de crear utilizando los ordenadores. Esa persona morirá cuando apaguen los sistemas de mi empresa, a principios del mes que viene. De un plumazo. Hay una fecha para ello, y es inexorable.</p>
<p>Me duele la pérdida que voy a sufrir; pero sé que es necesaria para que en su lugar crezca una persona nueva. Me impone también la responsabilidad que implica tener que volverme a crear de la nada. Pero voy a tener que vencer este vértigo si quiero acabar llegando a alguna parte.</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=831" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2012/03/02/abandonando-el-software/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cogiendo la baja</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2012/02/22/cogiendo-la-baja/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2012/02/22/cogiendo-la-baja/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 22 Feb 2012 14:22:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[ondo ibili maripili]]></category>
		<category><![CDATA[cretinos]]></category>
		<category><![CDATA[morro]]></category>
		<category><![CDATA[productividad]]></category>
		<category><![CDATA[riesgos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=824</guid>
		<description><![CDATA[Llevo desde el año 1997 trabajando en mi empresa. Casi quince años. En todo ese tiempo sólo he estado tres veces de baja: la primera, cuando me operé de miopía. La recuperación fue lenta y estuve unos cuantos días sin poder trabajar delante de un ordenador. La segunda, cuando me rompí un dedo en el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Llevo desde el año 1997 trabajando en mi empresa. Casi quince años. En todo ese tiempo <strong>sólo he estado tres veces de baja</strong>: la primera, cuando me operé de miopía. La recuperación fue lenta y estuve unos cuantos días sin poder trabajar delante de un ordenador. La segunda, cuando me rompí un dedo en el entrenamiento de taekwondo. Tenía el brazo escayolado y, aunque intenté trabajar, resultaba demasiado incómodo hacerlo con una sola mano (probar a programar de esa forma y veréis como se pierde el tiempo más que otra cosa)</p>
<p>La tercera vez ha sido ahora.</p>
<p>He estado casi <strong>dos semanas de baja por una infección en el ojo</strong>. Mi hija, jugando, me metió el dedo y me clavó la uña. Como lo más limpio donde había metido la mano era su nariz, se ve que implantó un buen número de bacterias de todos los colores que se lo han estado pasando pipa en mi globo ocular durante unos días.</p>
<p>Como hasta ahora sólo había tenido tres bajas, la verdad es que estaba bastante desinformado y despreocupado con el tema. La alarma saltó cuando mi chica, el primer día de baja, me dijo:  &#8220;¿Tú sabes que <strong>los primeros tres días no los cobras</strong>, verdad?&#8221;</p>
<p>Pues no, no lo sabía. Y la verdad es que el tema me acojonó, porque ahora mismo no puedo permitirme perder tres días de sueldo.</p>
<p><span id="more-824"></span></p>
<p>Desde que nació nuestra hija en casa sólo entra el dinero que yo gano. Mi chica está de excedencia y no se reincorpora hasta principios del mes que viene. Ella había ahorrado para poder pasar una buena temporada sin ingresos. Aún así, desde hace un tiempo he soportado yo todos los gastos de la casa: comida, luz, agua, teléfono, comunidad, seguros, gasolina&#8230; unos mil euros al mes, más o menos. Además, estoy pagando la hipoteca de Almenara, que se come una buena parte del sueldo.</p>
<p>Hasta ahora iba resistiendo, pero desde que nuestra hija va a la escuela he entrado en una espiral negativa. Los cuatrocientos euros que cuesta el colegio han sido demasiado, y cada mes <strong>estoy perdiendo dinero</strong>. Aguanto porque mi chica se reincorpora el mes que viene y la situación se normalizará, pero tres días de sueldo podrían suponerme una pérdida de trescientos euros, y eso ahora mismo no me lo puedo permitir.</p>
<p>¿Qué podía hacer? Pensé que <strong>no tendría más remedio que acudir a mi empresa</strong> y que me pusiesen a hacer cualquier cosa, con tal de que no tuviese que estar delante del ordenador: repartir paquetes, limpiar el suelo&#8230; Cualquier cosa, pero necesitaba el dinero.</p>
<p>Lo primero que hice fue llamar a mi sindicato. Por suerte me dijeron que, por convenio, en mi caso no iba a perder dinero, así que me podía coger la baja tranquilamente. Me quedé aliviado; pero también intrigado, así que investigué un poco para ver cómo funciona el tema de las bajas.</p>
<p>Resulta que, cuando estás enfermo, en principio la baja te la cubre la Seguridad Social. La cobertura que proporciona es la siguiente:</p>
<ul>
<li>Los primeros tres días de baja, no cobras nada.</li>
<li>Los siguientes días, hasta el día 20, cobras el 60% del sueldo.</li>
<li>A partir del día 21 cobras el 75%.</li>
</ul>
<p>La suerte es que muchos convenios incluyen cobertura para esos tres primeros días e incluso complementos para el resto, como era mi caso.</p>
<p>Ese complemento no lo paga la empresa, lo pagan las mutuas. <strong>Y aquí es donde empieza la mierda: en las mutuas</strong>.</p>
<p>A mi me llamó la mutua de mi empresa cuando llevaba unos días de baja para que me pasase por allí a que me viese una doctora. La cosa me tocó bastante las narices: no sólo me estaba viendo ya un oculista, sino que también la médica de la seguridad social estaba certificando mi baja. No tengo ni idea de qué es lo que me hubiese dicho, porque por suerte me curé antes de que llegase el día de mi cita, pero capté la idea general: comprobar que no estuviese realizando un fraude diciendo que estoy enfermo sin estarlo.</p>
<p>A mi me parece bien que controlen los fraudes. Pero creo que el camino no es ese, por una razón muy simple: <strong>los médicos de las mutuas tienen un interés personal directo en darte el alta</strong>. Por lo tanto, no nos podemos fiar de su criterio objetivo.</p>
<p>Lo he comentado con algunas personas, y la impresión general es que los médicos ante todo son profesionales y que aunque trabajen para una mutua se van a comportar teniendo en cuenta la salud del paciente ante todo. Me sorprende que la gente pueda ser tan ingenua. ¿Os imagináis un juez juzgando un asunto en el que tuviese un interés económico directo? ¿A que no os fiaríais? Pues eso es lo que están haciendo los médicos de las mutuas.</p>
<p>En mi caso supongo que se trataría de un control no vinculante y que el alta y la baja estarían gestionadas por la Seguridad Social. Sin embargo, el problema viene  cuando se trata de un accidente laboral y no de una enfermedad común, ya que entonces <strong>el médico de la mutua tiene potestad para darte el alta</strong>. No sólo eso: tiene potestad para <strong>decirte el tratamiento que tienes que seguir</strong>.</p>
<p>¿Cómo se ha podido aprobar semejante animalada? A mí estas cosas son las que me convencen de que no estamos en una democracia, donde se gobierna para el pueblo, sino que siguen mandando los de siempre: los que tienen la pasta.</p>
<p>¿Creéis que los médicos de las mutuas no tienen <strong>presiones para que sus &#8220;pacientes&#8221; se curen lo antes posible</strong>? Allá vosotros, yo no me lo creo.</p>
<p>Las decisiones médicas no son cálculos de ingeniería. Existen criterios, formas de ver las cosas y diferentes aproximaciones a la hora de curar a alguien. Obviamente hay casos muy claros en los que un médico tiene difícil actuar de mala fe, pero el problema es en los casos intermedios. El interés económico que tienen los médicos de las mutuas hará que &#8220;barran para casa&#8221;. Ante una duda, darán el alta. Ante dos tratamientos, uno prolongado y otro agresivo que pueda hacer que te recuperes antes (aunque corras con más riesgos), optarán por el segundo. No son neutrales:  si tienes un accidente laboral y quieres seguir cobrando, tendrás que poner tu salud en sus manos. <strong>Y su objetivo principal no es tu salud, sino que la mutua gane dinero</strong>. ¿Pondríais voluntariamente vuestra salud en manos de alguien que tiene otros intereses que no coinciden con los vuestros? Yo, desde luego, no lo haría. Pero la ley me obliga.</p>
<p>Os voy a poner un ejemplo que conozco de primera mano, y del que me enteré una vez terminada mi baja y cuando ya casi tenía terminado este post. Mi suegra, hace unos años, sufrió dos hernias discales mientras impartía unas clases. Como era accidente laboral, acudió a la mutua. En la mutua, el médico le dijo que, o se operaba, o no le pagaban lo que le correspondía.</p>
<p>Mi suegra se informó y las expectativas de la operación eran las siguientes: en el 50% de los casos, podía <strong>quedar paralítica</strong>. En el 25% de los casos tendría una mejora, y en el otro 25% se quedaría igual. Ante esas expectativas&#8230; ¿vosotros os operaríais? ¿Os la jugarías a un 50% a terminar vuestros días en una silla de ruedas? Ella no lo hizo, y tras consultar con varios médicos decidió hacer rehabilitación sin operase. A día de hoy está bastante bien, aunque no lo suficiente para trabajar en deporte, que era lo suyo. Eso sí: tuvo que renunciar a las prestaciones que le correspondían, ya que no había seguido el criterio de los médico de la mutua.</p>
<p><strong>Las decisiones sobre nuestra salud deberían estar en manos de cada uno</strong>. Cada persona es responsable, con la ayuda de un médico si es necesario, del cuidado de su salud. Sin embargo hemos transferido esa responsabilidad a personas ajenas a nosotros, por dinero. Toda transferencia de responsabilidad es una pérdida de libertad. Nos hace esclavos.</p>
<p>Yo sé que se comenten fraudes, y que <strong>debe haber cierto control</strong>. Pero en ningún momento deberían obligarnos a ceder nuestra responsabilidad a otras personas, y menos a personas que tienen un interés directo en algo que no es nuestra salud.</p>
<p>El tema no termina aquí. Justo antes de reincorporarme, <strong>aprobaron la nueva reforma laboral</strong>. Recordad que yo había estado casi dos semanas de baja, jodido, porque ni podía leer, ni estar con el ordenador, ni nada.</p>
<p>La sorpresa vino con un artículo muy majete del que supongo que ya habréis oído hablar: <a title=\"Bogad, bogad malditos\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL3d3dy5lbHBlcmlvZGljby5jb20vZXMvbm90aWNpYXMvZWNvbm9taWEvbnVldmUtZGlhcy1hdXNlbmNpYS1pbmNsdXNvLWp1c3RpZmljYWRvcy1iYXN0YW4tcGFyYS1kZXNwZWRpci0xNDIzMjc1">si estás nueve días de baja en dos meses, a la puta calle</a> con veinte días por año.</p>
<p><strong>El primer día que me incorporé lo pasé mal</strong>. Me costaba trabajar, se me irritaba el ojo. Quería reincorporarme porque me estaban esperándo para terminar un tema urgente. Pero claro: ¿y si tenía una recaída? Si volvía a coger otra baja, mi empresa podría despedirme por cuatro duros. Que sí, que lo más probable es que no lo hiciesen, pero no me la quería jugar que el tema está muy mal, y estas cosas las decide gente que no te conoce de nada.</p>
<p>Si no hubiesen aprobado la reforma, me hubiese quedado tranquilo: probaba un par de días, y si el ojo se me ponía peor podía coger otra baja. Sin embargo, con la reforma, jugarme una recaída<strong> me ponía en una situación muy peligrosa</strong>. Esto hizo que intentara &#8220;anular el alta&#8221; y cogerme unos días más de reposo, por si las moscas. Al final no lo hice (porque no pude), pero es para que veáis cómo una reforma que se supone sirve para aumentar la eficiencia puede llevarte a alargar una baja más de lo que harías en otra circunstancia, y todo ello actuando de buena fe.</p>
<p>¿Qué haré cuando me vuelva a suceder algo así? Lo primero, le diré a la médica que no me encuentro bien del todo y me dejaré de problemas: no me la voy a jugar, que se fastidie la empresa y que me esperen unos días.  Además, si puedo <strong>pasaré mi enfermedad como accidente laboral</strong> (otro fraude al que me obliga esta maravillosa reforma) En vez de decir que fue mi hija la que me metió el dedo en el ojo, diré que me entró algo cuando iba en bicicleta a trabajar, lo que supone un maravilloso accidente &#8220;in itinere&#8221;. Y así siempre que pueda, puesto que los accidentes laborales no cuentan para esa causa de despido. Luego ya me las veré con la mutua. Puedo directamente no tomarme el tratamiento que ellos me manden, que es lo que hace más de uno que conozco cuando se ha visto en estas tesituras.</p>
<p>En fin chicos, para que veáis cómo está el patio de las bajas. Cuidaros mucho y no os pongáis enfermos, que la cosa está muy mal.</p>
<p>Ahora ya estoy otra vez a tope, así que a ver si me pongo al día con todos los posts que tengo pendientes. He echado de menos el no haber podido escribir en el blog.</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=824" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2012/02/22/cogiendo-la-baja/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Perdiendo energía</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2012/01/26/perdiendo-energia/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2012/01/26/perdiendo-energia/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Jan 2012 19:39:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[cajón de sastre]]></category>
		<category><![CDATA[energía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=820</guid>
		<description><![CDATA[Llevo una temporada con la energía bastante baja. Me noto cansado, con sueño. A la hora de razonar es como si mi mente estuviese nadando en una especie de piscina de melaza. Es el estado totalmente opuesto a esos momentos en el que nos notamos vivos, desbordantes, cuando nos resulta fácil dar una respuesta brillante [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Llevo una temporada con la <strong>energía bastante baja</strong>. Me noto cansado, con sueño. A la hora de razonar es como si mi mente estuviese nadando en una especie de piscina de melaza. Es el estado totalmente opuesto a esos momentos en el que nos notamos vivos, desbordantes, cuando nos resulta fácil dar una respuesta brillante y acertada y conseguimos aguantar horas y horas a un ritmo frenético sin que parezcamos acusarlo. Ahora mismo lo único que me apetece hacer es echarme en la cama y descansar unas cuantas horas; y después, pasar uno o dos días tumbado en un sofá delante de una chimenea bien tapado con una manta y pertrechado con unos cuantos libros que no me hagan pensar demasiado.</p>
<p>El estar así me ha llevado a reflexionar sobre la cantidad de energía que tienen algunas personas de forma natural y <strong>la relación de esa energía con las posibilidades de alcanzar el éxito</strong>. Hay personas que parecen infatigables, se mueven por la vida con una energía arrolladora a todos los niveles. Duermen poco, hacen mucho, siempre están pensando nuevos proyectos y trabajando sin cesar. Además, hacen todo esto sin estrés, de forma natural. Como si dentro de ellos hubiera un motor mucho más potente que el que mueve al resto de seres humanos.</p>
<p>Lo primero que me gustaría saber es si esa energía es un atributo físico de cada persona con el que tenemos que convivir, como la altura o el color de los ojos, o es algo que construimos a partir de las decisiones que tomamos.</p>
<p><span id="more-820"></span></p>
<p>Por un lado, parece que la energía disponible sea algo que <strong>varía en función de nuestras circunstancias</strong>. Creo que hacer algo que nos gusta incrementa su nivel. No sé si habrá estudios sobre ello, así que sólo me baso en mi impresión personal. Cuando estoy inmerso en algo que no me motiva parece que una especie de languidez se apodera de mí. El mundo pierde claridad y se vuelve deslucido, mate. Esta sensación se expande más allá de la tarea que lo provoca, contagiando otras áreas de mi vida. Si en el trabajo estoy aburrido y desmotivado, cuando llego a casa tengo un estado de ánimo bastante apático y la relación con mi pareja y con mi hija se resiente. Al contrario, cuando estoy en una situación nueva e interesante parece que mi mente despiertea La sucesión de estímulos, información y contactos humanos sirven de combustible para mi cuerpo y consiguen que funcione a mayor velocidad y con mayor eficacia.</p>
<p>Creo que el secreto para conseguir esa energía extra es salirse de lo habitual y <strong>actuar fuera de nuestra zona de confort</strong> (pero no tan lejos como para sufrir estrés) Si hacemos lo de siempre, como siempre y donde siempre, es difícil encontrar estímulos que nos hagan sentir vivos y con energía.</p>
<p>Por otro lado, también pienso que <strong>nuestros hábitos pueden influir bastante en nuestro nivel de energía</strong>. Un gordo seboso que se pasa el día delante del ordenador jugando al WoW y comiendo hamburguesas seguro que tiene menos vitalidad que un corredor habitual de la media maratón. Pavlina tiene <a href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL3d3dy5zdGV2ZXBhdmxpbmEuY29tL2Jsb2cvMjAwNy8xMC9ob3ctdG8td2FrZS11cC1mZWVsaW5nLXRvdGFsbHktYWxlcnQv">un post muy interesante</a> donde explica algunos hábitos que ha probado para aumentar su vitalidad. Él es una de esas personas que envidio: parece que tenga fuerzas para hacer todo lo que se propone. Duerme nada más que cinco horas cada día y aún así tiene reservas para hacer muchas más cosas que yo cuando duermo ocho horas.</p>
<p>¿Podemos entonces conseguir aumentar nuestro nivel de energía en función de cómo vivimos nuestra vida? Parece que sí. Sin embargo, otras experiencias me dicen que también hay <strong>algo que forma parte de nuestra constitución</strong>, metabolismo o lo que sea, y no se puede cambiar.</p>
<p>Por ejemplo, mi actual jefe. Cuando lo veo siempre parece tener <strong>más energía que yo</strong>. Podríais pensar que es porque le gusta su trabajo, pero es que lo he visto moverse con altos niveles de energía le manden lo que le manden. Es la típica persona todo terreno: le pueden poner tanto a preparar análisis de aplicaciones informáticas como a dirigir un equipo de desarrollo o un departamento comercial. Seguro que hay cosas de las que hace que le parecen muy interesantes, pero seguro que hay otras muchas que no, y no se le nota. En cuanto al ejercicio, no lo conozco lo suficiente pero no parece una persona que se cuide. Y tiene pinta de comer dentro de la normalidad, ni comida basura ni de forma especialmente sana. Hay algo en su constitución física o mental que hace que en las mismas circunstancias pueda trabajar a un mayor ritmo que yo.</p>
<p>Otra experiencia que me sucedió hace poco. Asistí a un curso de fin de semana sobre educación Montessori. El horario era intensivo, empezamos el viernes por la tarde y terminamos el domingo por la noche, con tiempo justo para comer y dormir. Fue una experiencia muy interesante, motivadora y llena de interacciones sociales enriquecedoras. El fin de semana se pasó en un suspiro, y durante todo el curso pude mantener un nivel muy alto de rendimiento y energía. Sin embargo, cuando llegó el lunes, caí rendido. Mi cuerpo y mi mente <strong>estaban exhaustos</strong> y no daban para más. Este bajón podría ser debido a pasar de una actividad motivadora a una rutinaria, pero era más que eso: parecía que durante el fin de semana hubiese consumido alguna especie de depósito de energía de reserva que era lo que me había permitido aumentar temporalmente el nivel, pero que ahora tocaba tomarse un descanso extra para rellenar ese depósito de nuevo.</p>
<p>No sé, de todo esto creo que saco en claro que, a pesar de que con nuestras acciones y nuestros hábitos podamos conseguir cierto aumento en nuestra energía vital, siempre nos moveremos dentro de <strong>un rango que viene dado por nuestra constitución física</strong>. A pesar de esa limitación pienso que sería bueno incrementar mi nivel de energía, así que le daré vueltas para ver qué se me ocurre. Quizá deba probar algunas de las técnicas que comenta Pavlina o hacer una investigación para ver qué otras propuestas le han funcionado a la gente, aunque por el primer vistazo que he echado parece ser que hacer algo de ejercicio y mejorar la alimentación es lo primero que hay que intentar y lo que mejores resultados produce.</p>
<p>Supongo que lo que he contado es bastante obvio, y seguro que lo habéis notado vosotros mismos en alguna ocasión. Pero la reflexión que me gustaría hacer es la siguiente: si nuestras decisiones nos llevan a situaciones rutinarias en las que nos movemos de forma lenta y pastosa, <strong>estaremos viviendo la vida de forma mucho menos intensa de como podríamos hacerlo</strong>. Nuestro tiempo es limitado: setenta, ochenta años. Quizá muramos mañana. No es lo mismo vivirlos embotados que disfrutar de una vida clara y brillante. Y lo que nos lleva a situaciones de un tipo o de otro no son más que las decisiones que tomamos cada día. Cuando decidimos mantenernos en nuestra zona de confort y de seguridad, y conservar hábitos que sabemos que nos perjudican, estamos eligiendo vivir una vida mucho menos plena que la que podríamos tener.</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=820" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2012/01/26/perdiendo-energia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Procrastinando</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2012/01/20/procrastinando/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2012/01/20/procrastinando/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Jan 2012 14:55:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[cajón de sastre]]></category>
		<category><![CDATA[procastinacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=814</guid>
		<description><![CDATA[La procrastinación. Aprendí esa palabra hace unos años, supongo que cuando se puso de moda gracias a la blogosfera y a Internet —que tanto pie da a utilizarla—. No voy a negar que la palabra me gusta: es una forma moderna de decir que te tocas las narices porque te apetece, y no queda tan [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La procrastinación.</p>
<p>Aprendí esa palabra hace unos años, supongo que cuando se puso de moda gracias a la blogosfera y a Internet —que tanto pie da a utilizarla—. No voy a negar que la palabra me gusta: es una forma moderna de decir que te tocas las narices porque te apetece, y no queda tan mal.</p>
<p>Pero al fin y al cabo a todo el que le preguntes te dirá que le gustaría evitar la procrastinación. Que es algo que, si lo eliminasen de su vida, les haría mucho más productivos, ricos, felices y además el arco iris resplandecería cada día en el cielo que se ve desde su balcón. La cuestión es que nadie lo evita, y al final todos decimos que procrastinamos y ponemos cara de modernos mientras consultamos compulsivamente las últimas noticias chorras de Internet.</p>
<p>Sin embargo, he leído hace poco algunas cosas sobre la procrastinación que me han hecho comprenderla mejor y que son las que quería compartir aquí con vosotros.</p>
<p><span id="more-814"></span>La primera de ellas es <a title=\"How to fall in love with procrastination\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL3d3dy5zdGV2ZXBhdmxpbmEuY29tL2Jsb2cvMjAxMC8wNi9ob3ctdG8tZmFsbC1pbi1sb3ZlLXdpdGgtcHJvY3Jhc3RpbmF0aW9uLw==">una entrada de Steve Pavlina</a>. En ella le da la vuelta a la tortilla. Presenta la procrastinación no como algo malo, sino como <strong>un síntoma de que lo que se supone que tenemos que hacer no es lo que realmente queremos hacer</strong>. Si en vez de abordar una tarea nuestra tendencia es hacer otra cosa, lo que quiere decir es que lo que estamos evitando no nos importa. Si nuestro jefe nos manda algo, y procrastinamos, no nos debemos sentir culpables. En vez de eso hay que ser conscientes de que en realidad a nosotros no nos importa nada la tarea que nos han mandado, sino sólo que no nos tiren a la calle. Con el discurso de evitar la procrastinación, lo que intentan es que cumplamos diligentemente con la agenda de otros. Si mi jefe me manda un trabajo que me resulta interesante le dedico tiempo sin problemas, pero si me encarga algo tedioso tiendo a evitarlo. Si lo pensamos, es la reacción natural. El intentar que nos sintamos culpables por no hacer algo en lo que no tenemos interés no es más que una estrategia de control.</p>
<p>Por otro lado, si estamos procrastinando una tarea que nos hemos puesto por un objetivo personal, puede ser un síntoma de que realmente, en el fondo de nuestro corazón, no queremos cumplir ese objetivo. Lo hemos decidido de forma racional pero <strong>inconscientemente sabemos que no es lo que queremos hacer, y tendemos a evitarlo</strong>. Recuerdo que hace un tiempo estaba liderando un proyecto opensource para construir una aplicación de votaciones. Al principio le dedicaba tanto tiempo como tenía disponible. Sin embargo, un día me di cuenta de que cada vez me costaba más abordar las tareas pendientes. Fue algo que sucedió de manera gradual: iba dejando las cosas para otro día, no leía la documentación que debía leer, rehuhía el envío de algunos correos&#8230; Me planteé cómo podía organizarme para ser más eficiente, pero llegué a la conclusión de que lo que había sucedido es que había perdido el interés en el proyecto por una serie de cambios que se habían producido en los participantes y en el enfoque general. Ya no creía en que la cosa fuera a ir adelante, o al menos no tal y como yo pensaba que debía ser. Antes de ser consciente de ello ya había estado evitando dedicarle tiempo: había algo dentro de mí que sabía que ese objetivo ya no era válido, y había estado actuando en consecuencia. Si hubiese evitado la procrastinación, lo que hubiera conseguido es dedicar más tiempo a algo que no me interesaba ya realmente.</p>
<p>Luego está la procrastinación de tareas que tenemos que hacer como parte de la consecución de otro objetivo que sí nos interesa. Por ejemplo: cuando me matricule en Ciencias Políticas, había una asignatura introductoria que tenía temas muy interesantes sobre la forma de gobierno de las democracias. Esos temas no me costó nada leerlos y estudiarlos. Sin embargo, había otra serie de temas que hablaban de globalización —asunto que por ahora me la trae al pairo— y me costaba horrores ponerme con ellos. Esta procrastinación es normal, ya que <strong>denota que en realidad no queremos dedicarle tiempo a esa materia</strong>. No tiene sentido evitar la procrastinación sino resolverlo con el menor esfuerzo posible, ya que es algo por lo que tenemos que pasar pero que seguramente no volvamos a ver en la vida y no tenga más interés que el de superar el obstáculo para conseguir lo que queremos de verdad.</p>
<p>En todos esos casos, no sólo no es malo procrastinar sino que es la mejor opción: procrastinando <strong>quitamos todo el tiempo posible de las tareas que no nos aportan nada y lo dedicamos a lo que realmente queremos hacer</strong>.</p>
<p>Pavlina nos invita a abandonarnos a la procrastinación, a no verlo como algo negativo sino como algo que hará que tengamos una mejor visión de nosotros mismos y que nos va a dirigir a cumplir nuestros sueños, aunque todavía no sepamos cuales son. El planteamiento de Pavlina me ha parecido similar al de las escuelas libres que estoy investigando ahora: se deja a los niños en libertad para que procrastinen y sigan sus verdaderos impulsos. Así acaban averiguando quienes son y encontrando aquello que realmente quieren hacer en la vida.</p>
<p>Esto suena muy bien para abandonarse definitivamente a la procrastinación. Pero creo que, antes de hacerlo, habría que completar la visión con otras ideas.</p>
<p>Un enfoque totalmente opuesto al de Pavlina (y más tradicional) es el de un libro que leí hace unos meses: &#8220;<a title=\"Overcoming procrastination\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL3d3dy5hbWF6b24uY29tL092ZXJjb21pbmctUHJvY3Jhc3RpbmF0aW9uLVByYWN0aWNlLUhhYml0LUd1aWx0LUZyZWUvZHAvMTU2NzMxNTU2OS9yZWY9c3JfMV80P3M9Ym9va3MmYW1wO2llPVVURjgmYW1wO3FpZD0xMzI2OTk2MjI5JmFtcDtzcj0xLTQ=">Overcoming Procrastination</a>&#8221; (creo que también está publicado como &#8220;The now habit&#8221;), de Neil A. Fiore. En él sostiene que <strong>la procrastinación se produce por miedo</strong>. Miedo al fracaso sobre todo, aunque también al éxito. Evitamos algo porque nos produce temor. No sabemos si vamos a poder llevarlo a cabo, y si fallamos, supondría un golpe a nuestra autoestima. Si pienso que soy un gran programador, y mi autoimagen positiva se basa en ello, puede darme miedo abordar un proyecto difícil en el que las posibilidades de fracasar sean altas. Por ejemplo, a mi me cuesta muchísimo abordar un proyecto con Rails. Es un framework de desarrollo de aplicaciones que me resulta complicado (probablemente porque hay mucha información implícita que hay que dominar antes de ser efectivo) y cuando intento programar algo utilizando Rails me siento como un niño pequeño que estuviese programando por primera vez. Como ser un buen programador forma parte de la imagen positiva que tengo de mi mismo, comenzar un proyecto en Rails significa correr el riesgo de que esa imagen se tambalee y mi autoestima quede dañada. Seguramente por eso he dejado todos los proyectos en Rails que he comenzado a la mínima dificultad que he tenido. La justificación interna es que lo dejo porque quiero, no porque no sepa solucionar los problemas, y de esa forma mi autoestima queda preservada. Esto no me parece buena idea, ya que se trata de reforzar un conocimiento incorrecto de nosotros mismos en vez de tener la valentía de afrontar la realidad y aceptarnos tal y como somos.</p>
<p>También puede ser que procrastinemos porque tenemos <strong>miedo de las consecuencias que puedan producirse si triunfamos</strong>. Creo que esto me sucede a veces cuando tengo que dedicarle tiempo a las oposiciones de profesor. Aprobarlas conllevaría un cambio radical en mi vida: dejaría un trabajo estable y bien pagado que es el único que conozco. Tendría la inseguridad de no saber en qué localidad iba a tener mi puesto de trabajo, quizá a doscientos metros de casa pero quizá también una distancia que me obligase a tener que vivir lejos de mi mujer y de mi hija. Tendría que enfrentarme a una profesión nueva para la que no sé realmente si estoy preparado, a unos alumnos indisciplinados, a una materia que apenas conozco. Todos estos miedos pueden pesar mucho en ocasiones y, si no son explícitos, nos llevan a evitar abordar una tarea porque nos da miedo lo que pueda pasar si la terminamos.</p>
<p>Entonces, ¿quien tiene razón? ¿Es la procrastinación una reacción de miedo, o una señal de nuestro inconsciente que indica nuestros verdaderos intereses? Creo que ambas cosas:</p>
<ol>
<li>Puede ser un síntoma de que lo que estamos evitando es algo que inconscientemente sabemos que no queremos hacer, aunque conscientemente pensemos que sí.</li>
<li>Puede ser un síntoma de que estamos evitando algo que nos da miedo hacer</li>
</ol>
<p>Por lo tanto, sería malo dejarnos llevar por la procrastinación en todas las ocasiones porque de ese modo evitaríamos <strong>enfrentarnos con nuestros verdaderos miedos</strong> (y ese enfrentamiento es lo que nos va a hacer crecer). Pero también sería malo intentar vencer siempre la procrastinación, porque acabaríamos haciendo cosas que en realidad no son importantes para nosotros. Creo que, cuando nos demos cuenta de que estamos procrastinando, el mejor camino sería  <strong>tener un momento de introspección</strong>. Reflexionar y averiguar en cual de los dos casos estamos. En el primer caso la estrategia sería abandonarse a la procrastinación, y en el segundo enfrentarnos a nuestros miedos.</p>
<p>Esto, claro, es como tantas otras cosas: fácil de decir pero mucho más complicado de llevar a cabo. Pero por lo menos saber qué es lo que hay que hacer es un buen comienzo.</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=814" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2012/01/20/procrastinando/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cambiando de turno</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2012/01/12/cambiando-de-turno/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2012/01/12/cambiando-de-turno/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 13:40:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[ondo ibili maripili]]></category>
		<category><![CDATA[el sentido de la vida]]></category>
		<category><![CDATA[futuro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=806</guid>
		<description><![CDATA[El yayo ha muerto. Hace un poco más de tres años ya estuvo a punto. Había aguantado muy bien hasta este verano, cuando su cuerpo empezó a fallar poco a poco. En seis meses pasó de ir a comprar el pan cada día a cagarse encima y no poder apenas levantarse del sofá. Por suerte [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El yayo ha muerto. Hace un poco más de tres años <a href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL2VsYmxvZ2RlLnlhYnUuZXMvMjAwOC8wOC8=">ya estuvo a punto</a>. Había aguantado muy bien hasta este verano, cuando su cuerpo empezó a fallar poco a poco. En seis meses pasó de ir a comprar el pan cada día a cagarse encima y no poder apenas levantarse del sofá. Por suerte no se murió sólo: mis padres y mis tíos estuvieron presentes en la habitación hasta el último momento, aunque él ya había perdido prácticamente la conciencia.</p>
<p>Ha vivido 97 años, casi todos ellos con una salud casi perfecta.</p>
<p>Era mi último abuelo. Con su despedida, la muerte ha avanzado un turno: si no hay ningún accidente, ninguna enfermedad grave, los siguientes en morir serán nuestros padres. <strong>Luego, moriremos nosotros</strong>. Ahora estoy en segunda línea de fuego. Mi generación ha sido reemplazada por la de nuestros hijos, y se va acercando el momento en el que mi hermano y mis primos seamos ancianos y empecemos a morir. Después de que lo hagan nuestros padres. Segundo turno.</p>
<p><span id="more-806"></span></p>
<p>Ver a la muerte más cerca me ha hecho reflexionar todavía más sobre el sentido de la vida, lo que hace que este mundo merezca ser vivido. Mi abuelo ha vivido 97 años, ha tenido saludo, pero <strong>¿su vida ha merecido la pena?</strong></p>
<p>He estado haciendo memoria, y no recuerdo haberle visto nunca hacer algo significativo.</p>
<p>Los recuerdos de mi infancia son muy vagos, pero en ellos aparece mi abuela, no él. Por los comentarios que he oído de adulto sé que no se relacionaba demasiado con sus nietos. <strong>Iba a su rollo</strong>, a sus cosas. Siempre fue muy independiente y no le gustaba la responsabilidad que implica el vínculo afectivo con un niño pequeño. También tenía una relación bastante seca con mi madre y mis tíos, así que imagino que cuando ellos eran pequeños las cosas no debieron de ser muy diferentes. Creo que debió de ejercer el papel de marido proveedor, que traía dinero a casa pero que no se preocupaba ni de tareas domésticas ni del cuidado de los hijos.</p>
<p>Le gustaba leer. Dedicaba muchas horas al día a la lectura hasta que sus problemas de la vista se lo impidieron. Le gustaba pasear. Durante muchos años tuvo una perra, que le acompañaba a todas partes. Pero casi siempre iba sólo. No le gustaba relacionarse demasiado con otras personas. No le recuerdo viendo regularmente a un grupo de gente, participando en algún proyecto conjunto, ayudando a alguien. <strong>Nunca le vi dar un beso</strong>, un abrazo, decir una palabra amable. Iba a su aire. Leyendo, viendo televisión, dando paseos. Matando el tiempo. Estuvo muchos años jubilado, pero cuando trabajaba lo hacía en la oficina de una empresa. Trabajo burocrático, nada especial.</p>
<p>¿Cuales fueron sus pensamientos en estos últimos años? ¿En qué pensó cuando estaba tumbado en la cama del hospital, consciente —porque era consciente de ello— de que se moría?</p>
<p>Nunca podré saberlo. Pero si yo hubiera tenido una vida como la suya, lo que pensaría es: &#8220;vaya mierda&#8221;. Estar en el mundo para esto. Le recordaremos un tiempo, cada vez menos con los años, pero su paso por el mundo no ha dejado ninguna huella. No estableció una relación significativa con sus hijos, con sus nietos, con nadie. No participó en ningún proyecto que hiciese del mundo algo mejor. <strong>No tuvo grandes sueños</strong>, y si los tuvo, ni los dijo ni intentó cumplirlos. La suya ha sido una vida estándar, sin más significado.</p>
<p>La vida de mis padres no es muy diferente. Han tenido más relaciones sociales que mi abuelo, pero nada más. Ningún sueño. Ninguna esperanza. Ni siquiera tienen una buena relación con sus hijos.</p>
<p>¿Qué pensaré yo el día que esté en mi lecho de muerte? ¿Qué pensaréis vosotros? ¿Dejaremos el mundo satisfechos de haber vivido una vida plena, o nos iremos jodidos, pensando que merecíamos que la vida fuera otra cosa?</p>
<p>Estoy en el segundo turno, y <strong>si mañana me tocase morirme lo que pensaría es: &#8220;vaya mierda&#8221;</strong>. Se me ha dado una vida humana maravillosa en un entorno rico y seguro. He tenido la posibilidad de hacer mil cosas: de viajar, de estudiar, de vivir. Y sin embargo, no he sabido hacer nada con mi vida en cuarenta años. Soy un oficinista estándar al que casi nadie echaría de menos si no volviese a levantarse mañana.</p>
<p>Estoy en el segundo turno, y tengo que espabilar si quiero que mi vida sea significativa. Ya me estoy moviendo, pero he de darme prisa. Cuando somos niños, todo es potencialidad e ilusión. El mundo entero es una maravilla. Conforme crecemos, nuestro tiempo se agota. Hemos tomado decisiones que restringen nuestras posibilidades. Nos encasillamos en un rol social, en unos compromisos económicos. Somos menos flexibles, menos energéticos. <strong>Tenemos menos tiempo y menos fuerza para reaccionar</strong>.</p>
<p>Ahora estoy volcado en la crianza de mi hija. Mi relación con ella y con mi pareja es muy diferente a la que siempre se ha vivido en mi familia: es algo especial, donde hay mucho amor, y que hace que la vida merezca la pena. Pero necesito más. Algo que lo englobe todo, que <strong>le de significado</strong> y que consiga que, cuando sepa que voy a morir, me haga pensar que mi vida ha sido digna de ser vivida.</p>
<p>Tengo que hacer algo, buscar ayuda. Porque no tengo demasiado tiempo. Estoy en el segundo turno, y la muerte ya me mira por el rabillo del ojo mientras le da vistazos impacientes al reloj.</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=806" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2012/01/12/cambiando-de-turno/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Empezando el año</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2012/01/05/empezando-el-ano/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2012/01/05/empezando-el-ano/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Jan 2012 14:32:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[cajón de sastre]]></category>
		<category><![CDATA[futuro]]></category>
		<category><![CDATA[sueños]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=799</guid>
		<description><![CDATA[2011 ha terminado. El penúltimo año de la historia, según el calendario maya. Celebramos el cambio de año. No es más que un punto arbitrario en el tiempo que hemos elegido como podríamos haber elegido cualquier otro. Aun así, es importante. Lo es porque al fin y al cabo la importancia y la significación es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>2011 ha terminado. El penúltimo año de la historia, según el calendario maya.</p>
<p>Celebramos el cambio de año. No es más que un punto arbitrario en el tiempo que hemos elegido como podríamos haber elegido cualquier otro. Aun así, es importante. Lo es porque al fin y al cabo la importancia y la significación es algo que asignamos los seres humanos a las cosas, no una cualidad de las cosas en sí. Y lo que le asignamos a este punto en el tiempo es la significación de un cambio de etapa, la ilusión de la apertura de un nuevo ciclo y la reflexión sobre el tiempo que se nos ha ido.</p>
<p>Es un poco extraño celebrar un cambio ese día concreto, cuando no coincide con ningún otro ritmo de los que llevamos los seres humanos. Sería más lógico celebrarlo en un cambio de estación, al pasar del frío del invierno a la promesa de la primavera. O celebrarlo al final (o al comienzo) del curso escolar, cuando sí que hay realmente un cambio en las rutinas del día a día de las personas —al menos para los que tenemos hijos o para los que todavía son niños o estudiantes—. He estado mirando un poco y he averiguado que los romanos celebraban el año nuevo el 25 de marzo, que fueron ellos quienes lo cambiaron al uno de enero, y que hay una diversidad cultural enorme en la celebración del fin de año (podéis haceros una idea mirando <a href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL3VzdWFyaXMudGluZXQuY2F0L3ZuZS9jYWxfMDEuaHRt">aquí</a> y <a href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL3d3dy5jdWx0dXJhY2xhc2ljYS5jb20vP3E9bm9kZS8xMjAx4oCL">aquí</a>) Aunque parece que lo que es universal es la celebración de un cierre y un comienzo de ciclo.</p>
<p>Lo que quiero compartir con vosotros en este post es una reflexión sobre lo que me sucedió el año pasado y sobre lo que espero de este nuevo año. Cosas que os sonarán a  los que me hayáis ido siguiendo desde que volví a escribir en abril, y que espero que me sirvan (como todos los posts de mi blog) para aclararme yo mismo un poco más y centrar mis ideas.</p>
<p>¿Qué es lo que ha sido para mi 2011? Creo que es un año que se define por tres cosas: un cambio de etapa, una necesidad de maduración y un cambio de foco.</p>
<p><span id="more-799"></span></p>
<p>El <strong>cambio de etapa</strong> se ha dado en varios niveles. A nivel profesional, mi empresa fue absorbida y me hizo caer en el Vortex (donde aún permanezco pero llevándolo con más dignidad). A nivel familiar: hemos pasado de una época en la que nuestra hija era un bebé muy apegado a su madre a otra en la que es una niña y empieza a abrirse al mundo, al colegio, a otras personas y actividades. También se ha consolidado la ruptura que había con mi familia materna; no tengo apenas relación con ellos y parece que la cosa va a seguir así por mucho tiempo. Y a nivel de amistades: me he dado cuenta de que se han apagado definitivamente las relaciones que tenía con mis antiguos amigos. Tabula rasa: con mis casi cuarenta años no tengo amistades, no tengo gente con la que me relacione habitualmente, empiezo de cero. Un cambio de etapa en ese aspecto que sólo se ha iniciado y que aún no lleva a ninguna parte.</p>
<p>La <strong>necesidad de maduración</strong> ha venido por el miedo a la muerte. Gracias a una monja budista (a la que todavía no sé si mandar a la mierda o agradecérselo) me he enfrentado cara a cara con mi propia mortalidad. Aunque intelectualmente sabía que voy a morir, me he dado cuenta a un nivel más interno, más emocional. Soy capaz de ver como pasa el tiempo y la mella que va haciendo en nosotros. <strong>Nuestra propia mortalidad es algo que inconscientemente dejamos de lado en nuestro día a día</strong>, actuando como si fuéramos a vivir para siempre. Yo ahora ya no puedo hacerlo. Páginas como <a title=\"Back to the Future\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL2lyaW5hd2VybmluZy5jb20vYmFjay10by10aGUtZnV0L2JhY2stdG8tdGhlLWZ1dHVyZS/igIs=">esta</a> me hacen estremecerme ante la inexorabilidad del paso del tiempo. Este miedo me ha hecho plantearme para qué sirve mi vida, hacia dónde voy. Me ha hecho madurar y me ha embarcado en un proyecto en el que intento dotar de sentido a mi vida, tomar las riendas y <strong>convertirla en algo significativo</strong>; algo que, aunque no cambie el mundo, sirva para que me sienta orgulloso de ello en mi lecho de muerte. Empiezo a ver algunas cosas, como por ejemplo que una vida con sentido tiene que estar centrada de un modo u otro en ayudar a los demás. Pero todavía es sólo un proyecto, una necesidad a cubrir más que algo en lo que poder avanzar.</p>
<p>El <strong>cambio de foco</strong> ha venido por el inicio del colegio de mi niña y por su apertura al mundo. Su madre y yo llevamos un estilo de crianza respetuosa; el que he descubierto desde su nacimiento y que me parecía más normal conforme más leía y me informaba sobre ello. Sin embargo, cuando mi hija se ha relacionado con otras organizaciones y otras personas me he dado cuenta de que lo que vemos como sentido común no es más que una excepción. La gente es muy bruta con los niños, no los intentan entender ni son conscientes de sus posibilidades y sus carencias temporales. He sufrido mucho viendo cómo los tratan la sociedad y las personas, hasta sus propios padres, y como consecuencia de ese sufrimiento me he centrado en ellos. Como ya expliqué en su día es algo que creo que va a tener un largo recorrido, de hecho forma parte de mi propósito de vida. Sin embargo este cambio de foco es algo todavía más intelectual que práctico, ya que sigo sin tener ni la menor idea de cómo ayudar a los niños con mis capacidades actuales. Pero estoy avanzando hacia allí, y a alguna parte llegaré tarde o temprano. También se ha producido otro cambio importante: antes pensaba en ser profesor por el horario, por la comodidad, por el sueldo. Ahora quiero ser profesor porque quiero estar con niños y ayudarles a aprender y a crecer. Estoy empezando a <strong>amar la profesión</strong>, a leer sobre el tema, a pensar en serio en la enseñanza. Tengo ganas de intentar poner en práctica todas las ideas que estoy descubriendo sobre la buena educación, aunque suponga renunciar a parte de mi tiempo libre y de mi dinero. La enseñanza está empezando a ser algo por lo que vivir más que algo de lo que vivir.</p>
<p>Eso ha sido, de forma significativa, lo que me ha deparado el año. Me decidí a actualizar un documento con los hechos relevantes que me iban pasando cada año, y allí hay apuntados mil detalles mayores y menores de lo que ha ido sucediendo: la muerte de mi periquito, el cambio del sofá del comedor, los viajes y salidas, el cambio de puerto de mi barco&#8230; Pero, personalmente, los cambios que han hecho que vea el mundo de otra forma y que van a afectar de forma permanente a mi relación con la vida son los que os he comentado en los párrafos anteriores.</p>
<p>¿Y para este año? ¿Que es lo que espero conseguir?</p>
<p>Como objetivos principales, me he marcado tres. Aprendí que los objetivos principales tienen que ser cosas que, de conseguirlas, van a cambiar tu vida de forma significativa. Pueden haber otros objetivos secundarios, pero conseguirlos no van a suponer un cambio cualitativo. Por ejemplo: en mis objetivos secundarios para este año está aprobar el First Certificate para obtener la capacitación de enseñanza en inglés. Es algo importante, que va a hacer que avance en mis planes, pero que no va a suponer un cambio radical si lo consigo o si no lo hago. Sin embargo, uno de mis objetivos principales es tener otro hijo. El tener o no otro hijo lleva a dos vidas totalmente diferentes, supone un cambio de rumbo importante para el futuro: por eso es un objetivo principal.</p>
<p>Los que he elegido para este año son estos tres:</p>
<ul>
<li><strong>Averiguar y centrar el sentido de mi vida</strong>. Ahora es algo difuso, que todavía no tengo internalizado, y que sólo se refleja de forma bastante débil en las acciones y decisiones de mi día a día. Tener claro cual es el sentido de mi vida puede suponer un foco de energía enorme, algo que me ayude a <strong>centrar mis esfuerzos</strong> en aquello que sea verdaderamente significativo para mi y a poder trabajar y organizarme de forma mucho más motivada, sabiendo que avanzo en la dirección correcta. No sé todavía demasiado bien qué haré para conseguirlo: tengo en mente leer libros sobre el tema, asistir a sesiones con un coacher profesional&#8230; Pero espero poder avanzar bastante en este aspecto de una u otra forma.</li>
<li><strong>Tener otro hijo</strong>. Esto debería resultar bastante fácil: en principio no hay más que follar como locos. Sin embargo, con el estilo de vida que llevamos ahora nos resulta complicado; tenemos el corazón y las fuerzas centrados en otras cosas: la crianza de nuestra hija, el día a día que es agotador&#8230; Tenemos que encontrar tiempo para nosotros, para mimarnos y volver a darle importancia a nuestra <strong>vida como pareja</strong> además de como padres. Y cuando el nuevo hijo esté en camino habrá que prepararse para recibirlo, tanto en el espacio físico como en el espacio emocional y en las rutinas. diarias Todo esto es algo lo suficientemente importante como para que sea uno de mis objetivos para este año.</li>
<li>El tercero es <strong>relacionarme con gente que comparta mi visión de crianza y de educación</strong>. Para mi el mundo de los niños es algo nuevo, y necesito construir una red de relaciones con gente afín que me ayude a tener visiones más profundas sobre el tema y a poder empezar a poner en práctica todo lo que estoy aprendiendo, ayudando a los demás de una forma u otra si es posible. Esa red de relaciones me va a ayudar a convertirme en lo que espero llegar a ser, un experto en crianza y educación alternativas, además de la satisfacción que produce de por si relacionarse con personas afines y que, en este caso, suelen tener puntos de vista bastante abiertos.</li>
</ul>
<p>Así que ya sabéis sobre qué temas os voy a dar el coñazo a partir de ahora con mis posts. Dentro de un año, si los mayas estaban equivocados y el mundo todavía sigue girando, veremos hasta dónde he podido llegar.</p>
<p>Me encantaría saber cuales son los planes que os habéis propuesto vosotros. ¿Habéis pensado algo?</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=799" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2012/01/05/empezando-el-ano/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pagando por la felicidad</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2011/12/21/pagando-por-la-felicidad/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2011/12/21/pagando-por-la-felicidad/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 21 Dec 2011 14:19:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[cajón de sastre]]></category>
		<category><![CDATA[el sentido de la vida]]></category>
		<category><![CDATA[futuro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=793</guid>
		<description><![CDATA[Yo ahora cobro 2200 euros netos al mes y trabajo sólo por las mañanas. Ya sé que soy un privilegiado en ese aspecto y que más de uno mataría por estar donde estoy. Sin embargo no soy feliz aquí, y quiero cambiar. El problema con tener tan buenas condiciones laborales —que hoy en día están [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Yo ahora cobro 2200 euros netos al mes y trabajo sólo por las mañanas. Ya sé que soy un privilegiado en ese aspecto y que más de uno mataría por estar donde estoy. Sin embargo no soy feliz aquí, y quiero cambiar.</p>
<p>El problema con tener tan buenas condiciones laborales —que hoy en día están totalmente fuera de mercado— es que tienes muy poco margen para moverte. <strong>Vayas donde vayas, el sueldo y el horario van a ser peores</strong>. No he mirado demasiado pero la información que me llega es que gente con la misma preparación que yo cobra bastante menos, y trabajan más horas que un ingeniero nuclear iraní. ​</p>
<p>Eso significa que, si quiero cambiar de trabajo, me va a costar dinero.</p>
<p>¿Cuánto dinero?</p>
<p><span id="more-793"></span></p>
<p>Ayer estuve sondeando una de las posibilidades que barajo en cuanto a mi futuro profesional. Es una de las alternativas más viables dentro de mis hipotéticos trabajos futuros. La información que obtuve es que se cobra, como máximo, 1700 euros brutos al mes. No sé cuánto será eso en neto, pongamos que 1400 al mes. Es una cooperativa, así que además habría que poner un capital de unos 30.000 euros para empezar a trabajar allí. El horario, aunque bueno, es peor que el que tengo ahora. Para el capital inicial tendría que pedir un préstamo, así que además me tocaría pagar unos 150 euros adicionales al mes durante los cuatro o cinco primeros años.</p>
<p>El resultado neto es que cobraría <strong>800 euros mensuales menos</strong> (950 euros menos los primeros años) y tendría disponibles entre y dos o tres horas menos cada día. La siguiente opción más viable, aunque no me gusta tanto en cuanto trabajo, es de profesor de secundaria en la educación pública. Se cobran unos 1700 euros al mes (y seguramente lo bajen a lo largo de la legislatura). Eso son 500 euros mensuales menos de lo que cobro ahora.</p>
<p>¿Estoy dispuesto a pagar ese precio? De quinientos a ochocientos euros menos al mes por ser más feliz.</p>
<p>Creo que, sin duda, lo pagaría. Para mí lo más importante es la felicidad, y <strong>si el dinero sirve para algo es para conseguirla</strong>: tanto a nivel de cubrir las necesidades básicas (comida y techo) como para cubrir necesidades más avanzadas como las de seguridad y relación con otras personas. El objetivo último del dinero es ayudarte a ser feliz, y no parece que sea buen negocio cambiar dinero por hacer algo que me vuelve muy desgraciado. No se me ocurre qué puedo comprar con ochocientos euros que compense el vacío de sentido al que tengo que enfrentarme cada mañana cuando voy al trabajo.</p>
<p>Todo esto me sirve para darme cuenta de que, <strong>para ser feliz, voy a tener que ajustar mi nivel de vida a la baja</strong>.</p>
<p>Ahora mismo no tengo ni idea de cómo hacer. Estamos en una situación económica un tanto precaria aunque temporal, porque mi pareja pidió una excedencia para criar a nuestra hija. Aunque eso cambiará dentro de poco, no será suficiente como para ahorrarme 800 euros al mes. Tendré que tirar de algo más, y no sé de qué: no compro mucha ropa, no me doy caprichos&#8230; Eso sí, <strong>gasto mucho dinero en crecimiento persona</strong>l: cursos, libros, seminarios. ¿Tendré que renunciar a ello? Pues seguramente. Me tocará buscar formas más baratas para formarme: viajes a la biblioteca en vez de comprar los libros, ese tipo de cosas. Y demos gracias por que existe Internet.</p>
<p>Suena duro, pero hay mucha gente que lo ha dejado todo para seguir su propio camino y han sido felices. Aunque lo mío no va a ser tan exagerado, espero que la cosa también me funcione y el cambio merezca la pena.</p>
<p>Me voy de vacaciones hasta el año que viene así que aprovecharé para reflexionar sobre el asunto. Tendré que incluir entre mis propósitos de año nuevo el <strong>hacer algún tipo de downgrade económico</strong>. Aunque también podría ser que mañana me tocase la lotería y dejase de comerme la cabeza con estas milongas, quien sabe.</p>
<p>¿Vosotros pagaríais por ser más felices? Supongo que sí, pero&#8230; ¿hasta dónde estaríais dispuestos a llegar?</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=793" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2011/12/21/pagando-por-la-felicidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Arrepintiéndose ante la muerte</title>
		<link>http://elblogde.yabu.es/2011/12/15/arrepintiendose-ante-la-muerte/</link>
		<comments>http://elblogde.yabu.es/2011/12/15/arrepintiendose-ante-la-muerte/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Dec 2011 19:55:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>yabu</dc:creator>
				<category><![CDATA[cajón de sastre]]></category>
		<category><![CDATA[el sentido de la vida]]></category>
		<category><![CDATA[reflexiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://elblogde.yabu.es/?p=787</guid>
		<description><![CDATA[He leído un artículo que circula por Internet estos días, escrito por una mujer que ha estado trabajando durante años en una unidad de cuidados de enfermos terminales. En el artículo expone cuales son los principales arrepentimientos de las personas una vez que se enfrentan a su propia muerte. Los puntos que comenta la autora, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>He leído <a title=\"Los cinco principales arrepentimientos ante la muerte\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL3d3dy5hYmMuZXMvMjAxMTEyMTQvbWVkaW9zLXJlZGVzL2FiY2ktY29zYXMtYW50ZXMtbW9yaXItMjAxMTEyMTQwOTMxLmh0bWw=">un artículo que circula por Internet estos días</a>, escrito por una mujer que ha estado trabajando durante años en una unidad de cuidados de enfermos terminales. En el artículo expone cuales son los <strong>principales arrepentimientos de las personas una vez que se enfrentan a su propia muerte</strong>.</p>
<p>Los puntos que comenta la autora, aquellas cosas de las que la gente se lamenta con mayor frecuencia,  son estas:</p>
<blockquote>
<ol>
<li><em>Desearía haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí</em></li>
<li><em>Desearía no haber trabajado tan duro.</em></li>
<li><em>Desearía haber tenido el coraje para expresar mis sentimientos.</em></li>
<li><em>Desearía haberme mantenido en contacto con mis amigos.</em></li>
<li><em>Desearía haberme permitido ser más feliz.</em></li>
</ol>
</blockquote>
<p>A mí, ahora mismo, me jodería bastante morirme. Pero, para variar, me he dado cuenta de que no sería por ninguno de los puntos anteriores:</p>
<ul>
<li><span id="more-787"></span>Jamás en la vida he hecho lo que los otros esperaban de mí.</li>
<li>No he trabajado duro. El trabajo nunca ha sido una de mis prioridades. Últimamente me parezco cada vez más <a title=\"Wally el de Dilbert\" href="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL2VuLndpa2lwZWRpYS5vcmcvd2lraS9XYWxseV8lMjhEaWxiZXJ0JTI5">a Wally</a></li>
<li>He aprendido a expresar mis sentimientos. Tarde, pero lo he hecho.</li>
<li>No tengo contacto con mis amigos, pero es porque he cambiado y mis amigos no han cambiado conmigo. Son personas que pertenecen a mi pasado y, aunque las aprecio, creo que no forman parte de mi futuro.</li>
<li>Si no he sido más feliz no es porque no me lo haya permitido a mi mismo, sino porque no he sabido hacerlo mejor.</li>
</ul>
<p>Entonces, ¿cuales son las cinco cosas de las que más arrepentiría, o las que más me fastidiarían si supiese que voy a morir? Creo que estas:</p>
<ol>
<li>Desearía haber tenido un proyecto de vida y haber trabajado para cumplirlo</li>
<li>Desearía haberme relacionado con más personas y haber fraguado más amistades con gente especial</li>
<li>Desearía no haber pasado tanto tiempo en un trabajo que no me gusta</li>
<li>Desearía haber aprendido a ser mejor persona: más empático, con menos mala leche, más abierto.</li>
<li>Desearía haber visto crecer a mis hijos y convertirse en personas felices e independientes</li>
</ol>
<p>La buena noticia es, aparte de que no me voy a morir por ahora (crucemos los dedos) es que <strong>estoy trabajando para solucionar todos y cada uno de esos puntos</strong>. En ocasiones no veo avances, me da la impresión de que me cuesta más de la cuenta hacerme con las riendas de mi propia vida, pero lo importante es que estoy trabajando en ello y de una forma u otra encontraré la manera de hallar mi lugar en el mundo. Creo que la educación que he recibido, tanto en el colegio como por parte de mis padres, es un peso enorme que me está impidiendo encontrarme con mi propio yo. Pero creo también que con tesón, esfuerzo y quizá algo de ayuda pueda conseguirlo.</p>
<p>¿Y vosotros? ¿<strong>De qué os arrepentiríais si fueseis a morir</strong>? Porque, siento ser yo quien os lo diga&#8230; pero vais a morir.</p>
 <img src="http://elblogde.yabu.es/wp-content/plugins/wordpress-feed-statistics/feed-statistics.php?view=1&post_id=787" width="1" height="1" style="display: none;" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://elblogde.yabu.es/2011/12/15/arrepintiendose-ante-la-muerte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

