quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Cambiando la escuela Jueves, 27 de octubre de 2011

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 3:02 pm

¿Cómo recordáis vuestros años de escuela?

Seguro que casi todos vosotros tenéis un buen recuerdo. La memoria funciona así: los problemas se difuminan y las cosas agradables se conservan. Además, éramos jóvenes, el mundo era nuevo, y cada día era diferente. Teníamos compañeros con los que jugar, recreos que compartir, mil actividades interesantes en las que gastar nuestro tiempo y ninguna preocupación a la que darle vueltas. Nada que ver con la vida que llevamos ahora, apagada y llena de problemas.

Pues chicos, siento joder vuestros recuerdos de infancia pero vuestros años de escuela fueron una mierda.

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Abandonando a los niños Martes, 27 de septiembre de 2011

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 3:07 pm

Hay que ser salvaje para abandonar a un niño de dos o tres años en un lugar desconocido y dejarlo en manos de unas personas que no conoce y con las que no ha tenido ninguna relación previa.

Sin embargo, es algo que hacen miles de padres por estas fechas con la mayor naturalidad: llevan a sus hijos por primera vez a la guardería, o al colegio, lo sueltan allí y adiós muy buenas. El niño se queda llorando, desorientado, no entiende qué narices está pasando y tiene miedo. Los padres sufren, claro, pero se consuelan pensando que sólo llora un rato y que en un par de días se acostumbrará y estará encantado de volver a la guardería. Pues tenéis que ir sabiendo que no: que los niños se las pasan putas.

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Reformando la Constitución Viernes, 26 de agosto de 2011

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 3:05 pm

La Constitución Española es la base que regula la convivencia en este país. Es el mínimo común denominador sobre el que todos los ciudadanos se pusieron de acuerdo en un momento determinado, y a partir de ahí se han desarrollado las instituciones, leyes y reglamentos que rigen las relaciones entre los ciudadanos. Todo esto está muy bien, pero para que la constitución funcione tiene que tener algo básico: legitimidad. Si una norma no es legítima, es un abuso que se está aplicando sobre los ciudadanos de forma más o menos ordenada, más o menos organizada.

El problema es que la constitución es cada vez menos legítima.

Para empezar, a mi no me han preguntado nunca sobre ella. En su día se hizo un referéndum, pero las personas que participaron en él cada vez son menos. Se mueren. Hay otras personas que nacen y crecen y que son a quienes afecta ahora la constitución, y a las nuevas generaciones jamás se nos ha dado la oportunidad de pronunciarnos sobre ella, de decidir si es lo que queremos. Sinceramente, creo que sería necesario un nuevo referéndum para “reaprobar” la constitución cada cierto tiempo o para decidir si ya está obsoleta y necesita cambios.

Por si eso fuera poco, ahora resulta que dos partidos políticos tienen la potestad de cambiar la constitución a su antojo. Yo no sabía que se podía cambiar con tanta facilidad, de hecho, ni siquiera sabía que se había cambiado ya en 1992. Era algo que ni se me ocurría que se pudiese hacer. Pensaba que un cambio en la norma básica que regula la convivencia de los ciudadanos tendría que tener amplia publicidad, amplio consenso, y que además debían preguntar a todo el mundo. Pero no: por lo que se ve, basta con que un gobierno saliente y un gobierno entrante se pongan de acuerdo (sean o no del mismo partido) para hacer lo que les de la gana.

El procedimiento para reforma de la constitución está especificado en el Titulo X. Hay algunos apartados blindados: el título preliminar  (que trata de algunos temas básicos como la bandera o la capital del estado), al capítulo II, sección I del título I  (sobre los derechos fundamentales) y el título II  (sobre la corona). Para el resto, en realidad sólo hace falta tener el 60% de los diputados y el 50% de los senadores. No es gran cosa. Ni siquiera hace falta disolver las cámaras para llevar adelante la reforma.

Entiendo que el procedimiento de modificación pretende que se puedan realizar cambios menores sin demasiada dificultad, pero lo que están intentando incluir ahora mismo no es algo menor: es un techo al gasto público, que es algo de una ideología neoliberal muy marcada y que puede condicionar enormemente la acción de los gobiernos. Lo malo no es que pretendan incluir ese cambio, es que pretenden (y pueden) hacerlo sin que haya consenso de la ciudadanía. Sin ni siquiera buscar ese consenso: lo hablan los partidos políticos entre ellos, y apañado. A los ciudadanos que nos den por el saco.

Me parece vergonzoso. Tanto, que me hace perderle el respeto a la Constitución. Es un paso más hacia la deslegitimación de las instituciones democráticas vigentes. Los partidos no se dan cuenta pero se está liando parda. La gente está perdiendo la confianza en los políticos, cada vez hay más gente que siente que no les representan, y cuando piensas que algo no te representa y no es legítimo no vas a acatar sus órdenes más que por la fuerza. Un sistema sólo se mantiene si los ciudadanos tienen internalizadas sus reglas, y eso se está perdiendo. Los políticos, sin darse cuenta, están desmontando el Estado. Y cuando los ciudadanos ya no crean en el Estado, no sé qué nos espera. ¿El caos? ¿La revolución? ¿Rendirnos a los poderes económicos? No soy un buen analista y no se a dónde puede llevar todo esto, pero me temo que a nada bueno.

¿Qué puedo hacer? Ya he fundado un partido político y me he dado cuenta de que era algo que iba más allá de mis capacidades, tiempo e implicación disponible. He intentado poner en marcha lo que pensaba que era la mejor idea para devolver el control a los ciudadanos y he trabajado en ella todo lo que me ha sido posible. ¿Qué me queda ahora? ¿Indignarme? ¿Liarme a hostias? Ni idea de qué hacer. Sólo sé que están jodiendo el mundo en el que va a tener que vivir mi hija y eso está empezando a tocarme las pelotas de verdad. Creo que todo esto no puede desembocar en otra cosa que en violencia. En cuanto haya una ideología, o un líder o líderes que sea capaz de aglutinar todo el descontento que hay ahora, va a correr la sangre. Están creando un potencial de ira que tarde o temprano va a tener que salir por alguna parte.

 
 

Golpeando al Estado Martes, 7 de diciembre de 2010

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 11:51 am

El Golpe de Estado no siempre ha sido lo que conocemos. Hace algún tiempo el concepto expresaba una idea un tanto diferente:

Pues a principios del siglo XVII la expresión “golpe de Estado” no significa para nada la confiscación del Estado por unos a expensas de otros, siendo éstos sus antiguos poseedores, que de resultas se ven despojados de él. El golpe de Estado es algo totalmente distinto. ¿Qué es un golpe de Estado en el pensamiento político de inicios del siglo XVII? Ante todo, una suspensión, una cesación de las leyes y la legalidad. El golpe de Estado es lo que excede el derecho común. Excessus iuris communis, dice Naudé. Es además una acción extraordinaria contra el derecho común, una acción que no guarda ningún orden ni forma alguna de justicia.

(El texto es de Foucault, de uno de los volúmenes de sus cursos en el College de France —”Seguridad, territorio, población”— en una excelente edición de Akal, que deberíais correr a comprar si aún no la tenéis)

El resumen es: un golpe de Estado no era un cambio de gobierno sino el hecho de que el mismo Estado se pasaba las leyes por la funda de su escroto.

Ahora vamos a seguir leyendo (la lectura es vuestra gran amiga, queridos pseudociudadanos del futuro) Vamos a leer  la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio que es la que regula lo que su propio título indica:

El Gobierno, en uso de las facultades que le otorga el artículo 116.2 de la Constitución podrá declarar el Estado de Alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca alguna de las siguientes alteraciones graves de la normalidad:

  1. Catástrofes, calamidades o desgracias públicas, tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud.
  2. Crisis sanitarias, tales como epidemias y situaciones de contaminación graves.
  3. Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, cuando no se garantice lo dispuesto en los artículos 28.2 y 37.2 de la Constitución, y concurra alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo.
  4. Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad.

Nótese la frase que he recalcado en negrita: y concurra alguna de las demás circunstancias.

El gobierno ha declarado el estado de Alarma por el desplante de los controladores aéreos. Una huelga de controladores paraliza servicios públicos esenciales para la comunidad, pero ¿concurre alguna de las demás circunstancias? Hagamos un breve repaso:

  • Terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales, accidentes de gran magnitud: no
  • Crisis sanitarias: no
  • Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad: no (los turistas no son un producto, y si lo son, seguro que no de primera necesidad)

Por lo tanto, el gobierno ha realizado, citando a Focault, “una acción extraordinaria contra el derecho común, una acción que no guarda ningún orden ni forma alguna de justicia”. Se ha cometido un golpe de Estado realizado por el mismo Estado, a la antigua usanza.

De este golpe de Estado no se quejará casi nadie, porque claro, de no haberse llevado a cabo los pobres curris se quedaban sin sus ansiadas vacaciones. Los ciudadanos, perdón, pseudociudadanos habéis animado y apoyado un golpe de Estado. No os habéis echado a la calle, no habéis puesto el grito en el cielo: habéis sido cómplices.

En el futuro, cuando este acto madure y de sus verdaderos frutos, tenedlo en cuenta. Como dijo el Principito, es fácil arrancar una mala hierba pero imposible acabar con un baobab. O algo así.

 
 

Haciendo huelga Lunes, 27 de septiembre de 2010

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 1:38 pm

Dentro de un par de días, el 29 de septiembre, hay convocada una huelga general.

El tratamiento mediático es igual que si fuera un partido de fútbol: ¿Ganarán los partidarios de la huelga? ¿Ganarán los que se quedan en su casa? Sigan desde sus televisores el fascinante desarrollo de la contienda, tenemos multitud de debates previos al partido…

Desde este blog, para variar, tenemos un punto de vista diferente, y que es el siguiente: aquí no va a hacer huelga ni Dios. Lo que vamos a hacer es sólo una mariconada.

Y es que, no nos engañemos: nos han domesticado.

Hoy en día, cuando hay una huelga, se pactan servicios mínimos. Los que hacen huelga se quedas tranquilo en casa, o van tan ricamente a tomar el sol a alguna manifestación con una pancarta bien vistosa, todo muy civilizado y muy bonito. Otras personas se quejan porque oye, es que iba a coger el autobús y fijaté lo que ha tardado, pues a mi menos mal que me han abierto el colegio y he podido aparcar al niño aunque no tenga clase.

Eso ni es una huelga ni es nada.

Una huelga es para joder, señores. Es un acto violento. Se trata de articular los intereses que no pueden canalizarse de ninguna otra forma. Se trata de enfrentarse al poder para conseguir algo que se está negando de forma descarada a un sector importante de la población. Se trata de exigir algo pasando por encima de los que mandan.

En una huelga, hay que mojarse. Hay que estar dispuesto a que te echen a la puta calle, a que te metan en la carcel, incluso a que te fusilen. Eso es una huelga de verdad, dejarse la piel por tus derechos. Lo que se hace ahora es un paripé de nenazas.

No soy un experto en historia del movimiento obrero, pero aquí tenéis la traducción de parte de esta página que no sé de donde viene, pero que ha salido en el meneame y me ha ahorrado ponerme a buscar información más completa ( que demasiada mala hostia tengo en el cuerpo como para ponerme a investigar y a  hacerme más mala sangre todavía):

  • Semana trágica, 26 de Julio de 1909: Huelga General convocada por Solidaridad Obrera contra el envío de tres destacamentos militares a las aventuras imperialistas del norte de África. La huelga se descontrola en ataques a propiedades religiosas, y en Sabadell se proclama la república. La represión militar culmina con cinco penas de muerte, entre ellas la del pedagogo anarquista Ferrer i Guàrdia, así como con la clausura de las escuelas laicas.
  • Huelga del sector eléctrico de 1919: Realizada por la CNT, los sindicalistas se apoderan de la fábrica eléctrica “La Canadenca”. El gobierno acaba cediendo y aprobando la jornada laboral de 8h. Salvador Seguí, alias “el niño del azúcar”, exige la libertad inmediata de todos los presos o amenaza con convocar una huelga general. No lo consigue y es expulsado del país. Dimite el Gobierno Romanones y  es sustituido por Maura

Igualito que las huelgas de ahora, ¿verdad? Hoy en día vemos a los manifestantes quemando cuatro neumáticos viejos en una carretera y nos escandalizamos del salvajismo de la situación. Pues no, señores: están haciendo huelga, y más hostias que deberían repartir.

En la actualidad votamos a cuatro impresentables y pensamos que eso va a servir para algo, y que la huelga es para decirles que la cosa nos parece mal y que han sido niños malos. Pues nada chicos: seguid creyendo en los reyes magos. Yo haré el paripé dentro de dos días, pero me quedaré con ganas de ir a explicarle en persona a cierta gente lo que opino de la reforma laboral.