quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Mugiendo Martes, 24 de Febrero de 2009

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 1:08 pm

Tengo una compañera de trabajo que es la viva imagen de la eutimia: nunca se altera. Es gordita, de cara redonda, rasgos dulces pero un poco fofos. Nunca dice una palabra más alta que otra. Da igual que lluevan rayos o centellas, que sea tarde o pronto, que lo que esté haciendo sea importante o la más trivial de las chorradas: siempre tiene la misma tranquilidad y la misma expresión en el rostro. Además, es la viva imagen de la tradición: cree en Dios (católica de toda la vida, desde luego), se va al pueblo en fiestas, tiene tres hijos que llenan todo su interés cuando está fuera del trabajo. Nunca cuestionaría la autoridad, y en sus reflexiones no pasa de la opinión común y de las ideas establecidas.

Tenemos más o menos buena relación; pero cuando tengo el día tonto, el verla así de embobada me pone a parir. Me dan ganas de cogerle de los hombros, agitarla con fuerza y gritarle: “—¿Es que no te das cuenta de que todo es mentira? ¿No ves que el mundo es mucho más complejo de lo que crees, de que la mitad de lo que piensas lo han pensado por ti? Por Dios, ¿¿ES QUE NO TE DAS CUENTA DE QUE VAMOS A MORIR TODOS??”

Si no lo hago no es por no parecer loco. Es porque me da la impresión de que la sorprendería masticando un puñado de hierba, y que tan sólo sería capaz de decirme: “MUUUUUuuuuu”.

 
 

Recogiendo los trastos Martes, 20 de Enero de 2009

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 12:25 pm

Dejo de ser informático en dos semanas, con un poco de retraso sobre el horario previsto. Ahora mismo mi futuro es un estado cuántico: me trasladan a una oficina y me trasladan a otro departamento, con desigual y desconocida probabilidad. Espero que la función de onda colapse antes de mi fecha de salida, porque si no, no sé cómo me voy a organizar.

Como lo de que salgo sí que está claro, llevo una semana “recogiendo los trastos” en mi departamento. Uno de los muchos trastos es la cacharrería almacenada en el escritorio de mi ordenador en forma de datos; ficheros variados, algunos muy antiguos por haber sobrevivido migración tras migración (”¡mi proyecto de fin de carrera! ¡sigue ahí!”). Otros no tan interesantes pero que me voy a guardar por si acaso un día los echo de menos. Total: dos gigas y pico de información, que he tenido que sacar con un pincho USB. La conexión estaba capada, lo que me ha hecho perder unos minutos y me ha permitido reflexionar sobre lo inútil que es ponerle puertas al campo.

No sé cual de los dos posibles destinos me apetece más. La verdad, lo de la oficina me atrae, pero no me disgustaría probar a ver cómo se las gastan otros jefes. Además, de esa forma podría seguir procastinando con tareas tales como la lectura de feed y la escritura en el blog. Si al final voy a una oficina, creo que por motivos de economía de tiempo tendría que pasarme a twitter, lo cual, por otro lado, me serviría para refinar mi mordacidad.

Veremos qué pasa, aunque vaya donde vaya seguro que estoy mejor que donde estoy ahora.

 
 

Haciendo gracias Viernes, 12 de Diciembre de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 10:42 am

Uno de los símbolos más claros de la decadencia de la civilización actual, de la crisis de valores que nos llevará a la barbarie y de que el fin del mundo está cerca es youtube: No lo digo porque sea de google, de hecho, youtube no es malo en sí mismo; es por el uso que se hace de él.

Hoy me han pasado un vídeo (que por cierto no estaba en youtube, sino en un fichero wmv de esos que están a punto de extinguirse) en el que a los guionistas del programa no se les ocurría otra gracia mejor que rellenar una cama de matrimonio de agua, taparla con una capa de algún material que cedía al peso, y dejarla en mitad de unos grandes almacenes. Algunas parejas se acercaban, miraban la cama, intentaban probarla… y de repente se encontraban con que se habían caído en una especie de piscina y tenían agua hasta en el ojete. En ese momento se oían unas risas en off.

No sé: si yo fuese al Cortinglés, me sentase en una cama y acabase chopado hasta los calzoncillos, os puedo asegurar que montaba un pollo de cuidado. Si encima me viene un gracioso solicitando permiso para sacarme en la televisión creo que directamente me liaba a mamporros. Bueno, igual se libraban porque estoy yendo a cursos de meditación y nos recomiendan que no hagamos esas cosas.

¿En serio le hacen gracia a la gente estas bromas? ¿Dónde ha quedado la empatía, la preocupación por el sufrimiento de los demás? Entiendo que ante determinadas meteduras de pata te de por reírte, que pueda hacerte gracia alguna tontería que haga alguien por su propia iniciativa (vease chaval con una escoba haciendo de darthvader)… pero, ¿preparar bromas pesadas para que la gente las vea tranquilamente en su casa y se muera de la risa? Luego se quejan de que si los adolescentes van grabando palizas con el móvil y colgándolas en la red.Es lo que les habéis enseñado, capullos: risas a costa de la desgracia ajena.

Aquí tenéis el vídeo. Os podéis reír lo que queráis pero sabed que si lo hacéis estaréis contribuyendo al fin de la especie.

Cama de agua

 
 

Reformando el capitalismo Jueves, 27 de Noviembre de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 1:08 pm

Mucho se habla últimamente de reformar el capitalismo.  Todo el mundo discute de crisis financiera, que si reforma del sistema sí, que si reforma del sistema no. El problema es que casi nadie tiene ni puta idea de lo que es el capitalismo ni de como funciona el sistema (yo incluido).

Como no me gusta hablar sin tener ni idea de algo… bueno… no, la verdad es que me encanta. Digamos mejor que creo conveniente estar informado de lo que discuto, más que nada porque así la diversión es mucho mayor. Por lo tanto, me he dedicado a informarme un poco sobre las teorías liberales, el funcionamiento del mercado, etcétera, etcétera. Muy por encima, claro, porque para entender con profundidad el pifostio que hay montado haría falta un doctorado en economía, pero al menos quería conocer cuales son los principios básicos que rigen los mercados, y cuales son esas leyes fundamentales tan maravillosas que hacen (o deberían hacer) que todo funcione perfectamente sin que haya que estar controlándolo todo constantemente.

Buscando, buscando, he encontrado un artículo muy interesante que lo explica. Es un poco largo, así que lo podéis leer cuando estéis en el trabajo rascándoos los huevos como los monos, perdón, siendo no tan productivos como podéis serlo. Lo cuelgo entero por aquí mismo, porque estas cosas a veces desaparecen de la interné. Señora SGAE, o CEDRO, o quien corresponda: la reproducción es con fines didácticos, no gano dinero con esto, por favor déjenme tranquilo, no, no, por el culo no.

En fin, a lo que íbamos.

Voy a citar unos cuantos aspectos fundamentales del artículo y a hacer una crítica de lo que me parece el fallo fundamental de los mercados. Creo que es un problema de diseño, de que los objetivos del capitalismo no son los objetivos de las personas.

Para empezar, el capitalismo está basado en la teoría del equilibrio general. Un resumen muy básico sacado del artículo es el siguiente:

Cuando dos tipos de agentes, consumidores, que maximizan su utilidad, y empresas, que maximizan sus beneficios, se reúnen en una economía en la que hay información completa respecto de todas las mercancías; las acciones de los agentes afectan a los demás únicamente a través de los precios de mercado, y existen mercados para todos los bienes y servicios (presentes y futuros), los precios de mercado son capaces de coordinar las diferentes acciones individuales y de llevar a la economía a una asignación de recursos eficiente.

Vale: sin problemas, todos queremos una asignación de recursos eficientes. Pero el problema es que no queremos cualquier asignación eficiente. Como dice el artículo un poco más adelante:

Por ejemplo, tomemos una asignación en la que un individuo posee todos los recursos económicos, mientras que los demás no poseen nada. Esta asignación es eficiente pues no es posible mejorar a algunos individuos sin perjudicar a otros (en este caso al poseedor de todos los recursos). Evidentemente, la eficiencia de esta asignación no es suficiente  para cualificarla como deseable desde el punto de vista social. Es, pues, obvio, que la discriminación entre las diferentes asignaciones eficientes es necesaria para singularizar situaciones en las que la sociedad en su conjunto se encuentre «satisfecha»

Por ejemplo: yo (Yabu) estaría mejor en un sistema con 5 agentes, que tuviesen 10 recursos cada uno (50 en total) que en un sistema que tuviese 5 agentes, uno con 46 y el resto con 1 recurso. Sin embargo, ambos serían igual de eficientes.

¿De qué depende que se alcance una u otra situación? Pues del estado de partida. Vuelvo a citar el texto:

En el funcionamiento del mecanismo competitivo, la asignación de equilibrio final depende esencialmente de cuál sea la distribución de partida de la sociedad, esto es, de cómo están distribuidos inicialmente los recursos y la propiedad de las empresas. Aquellos que parten de una mejor situación, acaban también en una situación más favorable en la economía de mercado

Entonces, lo que tenemos es lo siguiente: un mecanismo teórico que maximiza la eficiencia pero amplifica las diferencias.¿A dónde nos llevará, en el futuro, un sistema en el que pequeñas acumulaciones de recursos en el estado inicial producen grandes acumulaciones de recursos en el estado final? Aunque el sistema puede ser controlado para mejorar estas asimetrías—el mismo texto lo admite y da algunas ideas sobre cómo hacerlo— si hacemos caso a la sabiduría popular, podríamos aplicar el 3º teorema de mi abuela Catalina. Dicho teorema dice lo siguiente:

La cabra siempre tira al monte

Es decir, que acabaremos en el monte: en una sociedad con fuertes desigualdades, que es para donde tira la cabra.

Hablando en serio. Lo que tenemos es un sistema que amplifica las diferencias. Su equilibrio siempre va a tender a aumentar las discriminaciones, no a encontrar repartos justos. Lo malo es que cuando tenemos un sistema que tiende a algo, intentar regularlo es casi imposible. Aprovechará cualquier fisura, cualquier descuido, una crisis en los mecanismos de poder o una relajación del control para incrementar las desigualdades y seguir su tendencia natural. Es un sistema con el que tendremos que estar luchando constantemente para que funcione de una forma justa, y aún así, lo conseguiremos a duras penas.

Viendo esto, ¿qué es lo que deberíamos cambiar en la teoría económica? ¿Qué es lo que falla en el capitalismo, o más que eso, en la visión mayoritaria de los economistas actuales? Muy sencillo:buscan un sistema que sea eficiente. No que sea justo. No que sea socialmente aceptable. Simplemente buscan que se aprovechen los recursos al máximo, aunque se produzcan desigualdades.

La teoría del equilibrio general puede que funcione bien, pero no para lo que queremos. Hay que buscar otro camino. El capitalismo puro, los mercados, no pueden darnos un mundo en el que la mayoría de las personas estemos bien. Necesitamos un sistema que tenga como objetivo fundamental una distribución justa, no sólo eficiente, de la riqueza. Esa búsqueda debería ser el motor de la verdadera reforma del capitalismo. Y deberían buscar los economistas, que al fin y al cabo son los que más saben de esto.

 
 

Probando el semen Martes, 25 de Noviembre de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 9:29 am

No os preocupéis, chicas, sigo siendo hetero y no he hecho ninguna tontería. No soy yo el que anda probando el semen sino el instituto valenciano de infertilidad. Lo sé por la siguiente noticia que podía leer ayer en el meneame:

El semen los españoles, el peor de Europa pero el más efectivo

Están por detrás de España los belgas y los turcos, que además ocupan las dos últimas posiciones en cuanto a volumen y movilidad

Noticia en las provincias

Y ahora, después de esta perla, dejo constancia aquí de que cuando sea mayor quiero ser periodista. ¿Por qué? Pues porque debe ser un mundo maravilloso en el que se vive entre las flores, y te dedicas a reírte como un bobo delante de una pantalla, copiando noticias sin tener ni la menor idea de lo que significan y sin plantearte en serio nada de lo que pasa en este mundo.

Vamos a ver, chicos, chicas, nenes y nenas. ¿Para qué sirve el semen? ¿Para hacer batidos? Sí, ya sé que algunas/os lo usáis para eso. Pero el propósito principal del semen es hacer niños. Dejar preñadas a las nenas. Hacer que los seres humanos perduren a lo largo de los eones y todas esas cosas.

¿Qué quiere decir que el semen de los españoles es el más efectivo?. Pues muy sencillo, que funciona como tiene que funcionar. Entonces, tenemos un semen que es el peor de europa pero el que realiza mejor su función. Algo falla. Esperen, un momento, tenemos al micrófono a un amigo que trabaja en el instituto de medición de coches de carreras:

—Hola, Yabu. Recuerdo que nosotros teníamos un método en el que medíamos el peso de los coches y el diámetro de las ruedas para saber qué coche era más veloz. Llegamos a la conclusión de que los ferrari son los coches de peor calidad pero los que más corren. Curioso, ¿verdad?

—¿Y qué hicisteis al daros cuenta de eso?

—No lo sé, se me acabo el contrato y ahora trabajo en la chatarrería de la esquina.

La conversación con mi amigo el chatarrero me ha hecho reflexionar. Si analizamos la noticia del semen, parece que se les ha escapado lo fundamental del asunto.  ¿Cual debería de haber sido el titular? Lo reproducimos a continuación.

Descubren que el método para medir la calidad del semen es una mierda

“Nosotros ya nos olíamos que no servía para nada, pero nos lo pasábamos pipa haciendo carreras de espermatozoides”, contestó un becario del IVI cuando fue interrogado por los reporteros de este blog.

Todo esto es muy gracioso, ¿verdad?

¿O no es tan gracioso?

Hay mucha gente ve el mundo a través de la prensa, a través de los medios de comunicación. Se supone que tienen que ser útiles y dar información, aportar algo que mejore nuestro conocimiento de lo que está pasando alrededor de nosotros. Al final, lo que hay es un pobre becario que lo único que hace es rellenar páginas de la forma más barata posible hasta que sus servicios son requeridos por las corporaciones a los que pertenecen, a fin de crear determinado estado de opinión. No interesa fomentar el espíritu crítico, no sea que nos cosquemos del asunto.

La prensa es una mierda. La tele es una mierda. La democracia, para funcionar, requiere a votantes informados y que sean capaces de pensar, así que esta gente está atentando contra la democracia: esa democracia que siempre tienen en la boca.

Vale, vale, ya me tomo las pastillas…