Infiltrándome en el Corazon del Mal Miércoles, 2 de mayo de 2012
Ya sé que he estado calladito estas semanas. También he ido de culo, ya contaré por qué en cuanto tenga tiempo. No sé cuánto llevo sin escribir pero tengo excusa: en este tiempo he conseguido colocarme en una posición privilegiada que me va a servir para conocer todos los aspectos de la crisis de primera mano.
Y es que, lectores y lectoras, a partir de ahora, voy a trabajar en una Oficina Bancaria.
Como lo oís. El origen de todos los males del país, el lugar donde se gestaron los cinco millones de parados, el sumidero donde se hunden las empresas y que sólo genera desahucios y desesperación. La Oficina Bancaria, con mayúsculas. Ahí estaré yo.
Obviamente no tengo ni puta idea de productos financieros. Ni siquiera he visto nunca un billete de 200. Creo que si tuviese que contar más de cien euros, me equivocaría. Pero no pasa nada: voy a recibir un curso de un par de semanas que se supone me transformará en una pieza más del engranaje bancario. Después de ese curso, estaré listo para enfrentarme a Cualquier Cosa Que Se Presente En La Sucursal.
Obviamente, mis objetivos en la Oficina van a ser muy diferentes de los que La Empresa pretende que cumpla. La diferencia con el resto de empleados bancarios es que yo no me creo nada. Haré lo que haga falta para que no me tiren, porque hay que comer, pero mi objetivo principal es conocer toda la mierda que se cocina en semejantes sitios: las formas de engañar al cliente; los productos basura que se intentan colocar; las cosas que no se cuentan para poder quedarse con ese jugoso dinerito que traen los pardillos.
Obviamente, informaré de ello. Tendré menos tiempo para escribir, pero imagino que más cosas que contar. Me gustaría pensar que lo que cuente no serán sólo anécdotas graciosas sino que la información que proporcione servirá para que los ciudadanos de este maravilloso país estén mejor preparados para enfrentarse a los bancos, pero soy realista y sé que este blog lo leéis cuatro. Así que con que paséis un buen rato con los posts ya me daré por satisfecho.
Ahora mismo estoy procediendo a destruir toda la información privada de mi ordenador de trabajo, que me ha acompañado durante cuatro o cinco años y que ahora se quedará aquí. Es posible que no vuelva a tener un ordenador para mi solo: en las oficinas suelen compartirse los puestos. Me va a resultar extraño estar en un trabajo sin tener delante un ordenador que destripar.
Muchos cambios en muy poco tiempo. Mañana, empiezo la nueva aventura.
Ya os contaré.
Pues no se si darte la enhorabuena ,al menos espero que nos cuentes algo interesante.
Me has dejado “descolocao”…
Menudo viraje de trabajo. Ánimo con tu nueva aventura y que sepas que somos algo más de 4 los que seguimos tus reflexiones.
Saludos.
Bueno va, admitiré que sois cinco
Por ahora me estoy enterando de cosas que pueden resultar muy interesantes a la hora de atracar una oficina… Hay que estar preparado para todo que la crisis aprieta.
Bueno, visto lo visto, por lo menos tienes algo más o menos seguro. Porque, según comentaste, querías probar en la educación, pero visto lo visto y con la que está cayendo, difícil va a estar entrar, ni siquiera de interino, por lo menos, en los próximos años.
!!Suerte!!
Voy a intentar de todas formas pasarme a la educación. Voy a hacer una batida por colegios privados a partir de la semana que viene a ver si hay suerte, aunque como dices está difícil.
Si os enterasteis de algo, avísame…
Que no te afecte mucho ver la cara del personal porque tras una pantalla, el mundo se ve mas lejos que tras un cristal (aunque este blindado).
Respecto de la info sobre los bancos… esperaremos ansiosos tus informaciones (ya somos 6 gatos!!)
Pero sobretodo, Mr. Yabu, que le vaya muy bien en esta aventura, y ojala se concretara algo en educacion, niño rebelde
Ahora voy loco… estoy terminando un curso de electrónica, acabo de cambiar de trabajo y tengo el exámen del first, así que no tengo ni un segundo para escribir. Pero me voy enterando de cosas, en unas semanas que volveré a tener hueco informaré puntualmente.
No te preocupes, cosas peores se han visto. Todos tenemos manchas en el pasado o el presente, nos ponemos en sitios donde nuestros amigos no nos ubicarían ni de coña.
Lo que está claro es que trabajar en un banco no te convierte en banquero, tan solo te convierte en trabajador de un banco.
Eso sí, cuando tengas tiempo ve contando, que tus reflexiones seguro que serán de lo más interesantes.