Aprendiendo a ser padre Martes, 4 de octubre de 2011
He empezado hace poco a asistir a un grupo de crianza con Yolanda González. El propósito de estos grupos es adquirir habilidades útiles para la crianza de los hijos, aunque la gente suele asistir a estas cosas porque tiene problemas. En la presentación vimos unas cuantas situaciones familiares pintorescas y algunos casos en los que los padres parecían que habían perdido el control de la crianza. Nosotros por ahora no tenemos ningún problema (crucemos los dedos) así que mi chica y yo somos de los pocos, si no los únicos, que asistimos sólo por ampliar nuestros conocimientos sobre la educación de los niños, para llevarla de una forma lo mejor posible para nuestra hija y para nosotros.
La gente que asiste tiene un punto de alternativa sin llegar a perroflauta. Estas cosas suelen estar llenas de gente así. Se ve que la crianza natural forma parte de la identidad del colectivo junto a la lactancia, los fulares portabebés y la venta de artesanía en ferias itinerantes. No es que tenga nada en contra de todo esto, es que me da la sensación de que la crianza natural es algo que se limita a un colectivo reducido y a mi me gustaría que fuese algo más normalizado, porque creo que cambiar la forma en la que criamos a nuestros hijos es la forma de cambiar el mundo; pero ya me explayaré con esto en otro post.
El trabajo del grupo es en sesiones mensuales. Por ahora sólo se ha celebrado una sesión, así que la sensación que me ha quedado es de algo que empieza y que no se sabe muy bien qué rumbo va a tomar. No tengo todavía una idea clara de cómo será la forma de trabajo, de qué problemas se tratarán o de que técnicas emplearemos para abordarlos. Yolanda, la moderadora o directora o como quiera que se llame a su figura en estos casos, tiene tablas de sobra así que supongo que saldrá algo interesante. El primer día fue de romper el hielo y explicar para qué estábamos allí, supongo que para que la “profe” se haga una idea de nuestras expectativas y pueda ajustar el contenido a lo que esperamos. Hubo un par de trabajos en grupo, algo de introspección y reflexión personal, y un par de actividades para empezar a aprenderse los nombres de los compañeros. Yo conseguí aprenderme los nombres de los chicos (sobre todo porque sólo eran tres aparte de mí) y de alguna chica suelta, pero para mi media está bastante bien. Lo malo es que para el mes que viene no me acordaré de ninguno de ellos.
En cuanto a temas, tratamos algunos interesantes como la autorregulación de los niños o los estilos de apego. Pero como son cosas que tienen pinta de ser recurrentes y de que las veremos más veces a lo largo del desarrollo del curso, ya volveré sobre ellas cuando tenga más información y pueda aportaros algo más.
La sensación por ahora es buena, aunque tampoco tengo muy claro hasta dónde me va a aportar el curso. Como no tenemos problemas no esperamos que nos solucionen nada, así que se trata sólo de intentar obtener nuevas visiones, puntos de vista y argumentos para poner en marcha un estilo de educación acorde a lo que encaja con nuestra visión del mundo. Yolanda dijo que para que hubiese un cambio en la forma de criar a los niños tiene que haber un cambio interior por nuestra parte, así que veremos qué es lo que nos propone cambiar. También suelen surgir de estos grupos suelen relaciones personales interesantes y estrechas, con lo que si hay suerte quizá saquemos también unos cuantos amigos, que buena falta me hacen últimamente.
Leave a Reply