Intentando llorar Viernes, 23 de septiembre de 2011
He vuelto de vacaciones y he retomado la búsqueda del propósito de mi vida. Por ahora todavía no lo he conseguido, pero sólo llevo dos días aquí así que entra dentro de lo esperado. Lo que sí que he hecho es comenzar a intentar enfoques, alternativas, técnicas para ver si consigo descubrirlo.
La primera de ellas la vi en el blog de Steve Pavlina, que en aquel momento no tenía ni la menor idea de quien era pero que luego ha resultado ser (al menos según él) un importante gurú del crecimiento personal. La cuestión es que prometía en un post una técnica para descubrir el sentido de tu vida en veinte minutos y en el post no ponía nada de armonías con el universo ni de llamar a un 905, así que me decidí a probar. La técnica que proponía es muy simple. La traduzco aquí porque seguro que alguno de los lectores no sabe todavía bastante inglés, que hay gente para todo:
- Coge una hoja de papel en blanco o abre un documento nuevo en un procesador de texto
- Escribe en la parte superior: “¿Cuál es el propósito de mi vida?”
- Escribe una respuesta (cualquier respuesta) que te venga a la cabeza. No tiene que ser una oración completa. Una frase corta es suficiente.
- Repite el paso tres hasta que escribas una respuesta que te haga llorar. Ese es el propósito de tu vida.
Parece bastante simple así que, dicho y hecho: abrí un documento en Zoho y me dispuse, tras reservar un rato de tiempo sin interrupciones, a aplicarla.
Al final de bastante más de veinte minutos y de bastante concentración e intentar dar lo mejor de mí, lo que conseguí fue esta frase, que casi (pero sólo casi) me hizo llorar:
“Tener un rincón tranquilo en el mundo y una familia llena de amor; un grupo de amigos inteligentes, con los que pueda abrir mi corazón y embarcarme en proyectos interesantes; y gente especial a mi alrededor que me de una visión amplia de la vida.”
¿Era eso el propósito de mi vida, o algo muy cercano a él?
Pensándolo con calma, me di cuenta de que no. Eso era lo que quiero obtener en la vida, pero no es el propósito de mi vida. No dice por qué estoy en este mundo sino que es un resumen de qué quiero alcanzar en mi vida. Al final, el ejercicio había terminado en una frase que resumía dónde quiero estar, pero no es lo que intentaba obtener. Lo que ando buscando es por qué estoy aquí, que tengo que hacer para que mi día a día tenga sentido. Lo que he obtenido es algo muy útil (me da una idea de qué es lo importante para mi, a qué valores tengo que dar entrada a mi vida y a cuales no) pero no es lo que andaba buscando.
He retomado un par de veces el ejercicio y aún no he conseguido nada. Creo que el problema es que estoy en una fase de cambio: lo que hasta ahora me gustaba hacer, aquello para lo que soy bueno y para lo que llevo años preparándome, ya no me llena. Tengo que abrirme a nuevas experiencias y nuevas formas de ver la vida y hacer las cosas, pero estoy en una especie de atasco en el que veo mi vida pasada como caduca pero no veo un camino abrirse ante mí. Eso sí, no voy a desesperar. Seguiré intentándolo, con este método o con otros, sólo o con ayuda, pero necesito saber para qué estoy en este mundo. Lo necesito para poder avanzar.
P.D.- Para los curiosos, dejo aquí la lista de frases que obtuve hasta llegar a esa conclusión. Quizá os sea útil como ejemplo por si queréis hacer el ejercicio por vuestra cuenta.
lo hare y te cuento, no se que saldra.
en lo tuyo me resulto interesante, eso de tu lugar en el mundo y que sea este ““Tener un rincón tranquilo en el mundo y una familia llena de amor; un grupo de amigos inteligentes, con los que pueda abrir mi corazón y embarcarme en proyectos interesantes; y gente especial a mi alrededor que me de una visión amplia de la vida.”
si lo piensas, es lo que ansiamos todos, aunque suene muy topico, es el ideal.
Me quedo con lo de la gente especial..
te mantengo al loro
un bss
Bueno, no sé si es lo que ansiamos todos. Yo creo que no. En realidad, el haber llegado a esa conclusión me ha aclarado bastantes cosas.
Por ejemplo: “tener un rincón tranquilo en el mundo”. Significa que mi destino no pasa por dedicarme a viajar alrededor del mundo, o por vivir en un velero e ir de puerto en puerto (esta segunda opción he llegado a barajarla alguna vez).
O lo de “una familia llena de amor”. Significa que no puedo hacer determinadas cosas (no es muy compatible, por ejemplo, con “disfrutar de muchas aventuras con mujeres”), y que es algo a lo que le tengo que dedicar tiempo y esfuerzo. Sé que voy a tener que esforzarme por criar bien a mis hijos dándoles todo el amor, cariño y tiempo que pueda darles, que eso implica no dedicar ese tiempo a otras cosas, y que voy a necesitar cierta estabilidad durante al menos un tiempo.
A mi la verdad es que me ha aclarado bastantes cosas y me ha dado un punto de partida para donde tirar, aunque tendré que trabajarlo mucho más porque aún no tengo una idea clara de lo que voy a hacer.
Estoy en lo mismo, lo más importante el entorno donde uno puede sentirse más próximo a si mismo,para mi son mi familia, unos buenos amigos, generalmente los de toda la vida, y aquello que hace de mis momentos algo grande, y que suele ser incompatible con el trabajo.
Ya he cubierto dos sectores muy distintos y las satisfacciones contra las decepciones brillan por su ausencia. El mundo laboral está pensado para pisarnos los unos a los otros, ¿en provecho de que?, de la humanidad no desde luego, sino de unos pocos. Solo espero poder encontrar algún día mi lugar.
Luis, acabo de terminar de leer un libro de Steve Pavlina y a falta de que comente algo en el blog, te lo recomiendo. Puede que te de una perspectiva nueva sobre cómo hacer para sentirte bien:
Personal development for smart people
Si te apañas con el inglés, su lectura es muy recomendable. Si tienes problemas para conseguirlo me avisas.