Dominando la mente Martes, 26 de julio de 2011
Estoy mejor. Parece que me voy acostumbrando a la vida en el Vortex. Los últimos tiempos han sido entretenidos, aunque también he tomado contramedidas que son las que voy a comentar en este post.
Lo primero que he hecho ha sido leer un libro de autoayuda.
Sí, es así, lo reconozco públicamente. No sólo era un libro de autoayuda sino que además era un best-seller, con lo cual el libro contenía de por sí dos de las mayores aberraciones del mundo editorial, de las que suelo huir como de la peste. Pero son tiempos duros y, como alguien dijo que dijo Einstein, no puedes esperar obtener resultados diferentes si haces siempre lo mismo. También podía haberme operado para ponerme un par de tetas de silicona y venir con tacones a trabajar, pero he preferido empezar por algo más suave y reversible. Además, si me llego a poner tacones altos, seguro que acabo con un esguince.
El libro en concreto se titula “La inutilidad del sufrimiento“. Ahora que lo pienso, el título podría ser una burla de la autora para hundirnos más en la miseria, entendiéndolo como “encima que sufres, no te está sirviendo de nada”. Pero no, es un libro de buen rollito. Lo compré porque en la reseña ponía que desarrollaba la idea de que no sufrimos por lo que nos sucede, sino por los pensamientos que tenemos respecto a lo que sucede. El libro no va mucho más allá de esa idea fundamental, pero para mi ha sido suficiente. Me he dado cuenta de que había entrado en una espiral de pensamiento negativo que lo único que hacía era perjudicarme, y que la mayoría del daño me lo estaba haciendo yo a mi mismo con mis pensamientos.
Una vez entendido este principio, hay que pasar a la segunda fase: cambiar la forma de pensar.
En el libro prácticamente no se dice cómo se puede hacer ese cambio. Eso sí, habla profusamente de la clínica que tiene la autora y prácticamente da a entender que como no vayas a un profesional estás jodido. Por suerte, como ya he comentado alguna vez en el blog, he practicado meditación. Pues bien, aunque otro día hablaré más de ello, fundamentalmente la meditación me ha ayudado a ser más consciente de mis pensamientos, a poder detectar las ideas en cuanto surgen. Esto ha hecho que me haya resultado fácil aplicar las técnicas del libro: en cuanto detectaba que entraba en el ciclo de pensar “esto es una mierda y entonces esto otro como todo es una mierda pues todavía es más mierda que va a ser de mi”, cortaba en seco y me ponía a pensar en otra cosa.
Con esto voy tirando. Ahora el siguiente paso consiste en sacar provecho del Vortex. Me largaré, porque por mis cojones que voy a ser profesor de Informática, pero mientras tanto quiero que todo el tiempo que pase aquí me aporte algo a nivel personal, a mi plan de vida. Tengo un par de proyectos en mente que puedo desarrollar en los huecos que me deja mi trabajo diario (y que a día de hoy rondan el 98% de la jornada) así que espero poder aprovechar ese tiempo de forma positiva, así que espero que los próximos posts espero que sean más animados. Noto que mi mala leche vuelve a salir de ese lugar donde se había escondido a esperar tiempos mejores, así que en breve espero contar con ella de nuevo para que me ayude a escribir las entradas del blog.
Leave a Reply