Apuntándose al chollo Miércoles, 8 de junio de 2011
Imaginaos: vais por la calle y de repente se os aparece Shakira, o Sofía Vergara, o Scarlett Johansson (podéis elegir cualquier otra si os gusta más). Os dice: “Estoy cachonda. Necesito un hombre como tú que me haga ahora mismo las mil guarradas en las que estoy pensando”, y acto seguido se agarra los pechos y señala un rincón apartado donde podéis dirigiros a consumar el acto.
¿Ya os lo habéis imaginado? Perfecto. Las manos quietas. Como personas adultas que sois, supongo que seréis conscientes de que una escena así solo puede suceder en vuestra imaginación o en una película porno. Ahora, ¿qué pensaríais si de repente esa escena os sucediese de verdad? Una de dos: o que hoy es vuestro día de suerte, o que aquí hay gato encerrado y de una forma u otra os van a joder.
Hemos quedado que sois personas adultas así que supongo que tendríais claro que, si la escena anterior os sucede de verdad, es porque hay gato encerrado: o se trata de alguna broma de la tele, o eres un político y se van a hinchar a hacerte fotos y a chantajearte. Las cosas no son así de bonitas, y nadie da duros a cuatro pesetas: si una chica se os acerca por la calle, os enseña los pechos y os dice que está cachonda es una puta y os va a cobrar dinero. Esto lo digo también por si hay algún menor despistado que se ha colado en esta página y se ve algún día en la tesitura.
Ahora cambiemos de escenario. Os vais a un banco, decís que tenéis unos eurillos y queréis invertir. La empleada del banco se agarra los pechos… huy no, que estamos en otra cosa: la empleada del banco teclea en su ordenador, revisa unas hojas, y os dice que os va a dar un 1% de interés, un 2% si sois buenos clientes, o un 3% si invertís en acciones de la republica de la banana y contratáis el deposito super-mamada plus descuento. Sí, es así: es una mierda lo que te van a dar por tu dinero. El mundo es jodido, sólo vas a poder vivir de tu capital si tienes realmente mucho, pero mucho capital (en cuyo caso también es posible que se cumpliese algún día lo descrito en el primer párrafo de este artículo). En caso contrario, van a darte cuatro perras para que no te lo guardes en el colchón y se puedan forrar prestándoselo a otros.
Un último esfuerzo de vuestra imaginación. Vais a hablar con un conocido que os ha recomendado un cuñado y que tiene una oficina en el pueblo. Le decís que tenéis unos eurillos para invertir. Os dice que sin problemas, os explica un sistema de inversión que no suena mal y os dice que os va a dar entre un 30% y 60% de interés. Además, no tenéis que contratar ningún producto raro que no os interesa.
¿No os olería a mierda? ¿No veríais la similitud con la primera escena de este post? Pues se ve que una cantidad considerable de gente no ve la similitud, porque no paran de timar al personal con tonterías similares. Si te ofrecen algo que es demasiado bueno, te van a timar. Está cantado. Sucederá más tarde o más pronto, pero sucederá: llegará el momento en el que tengas que pagarle a la puta, y estas putas suelen ser caras.
Para muestra, un par de botones:
La desaparición del empresario que garantizaba intereses del 60 % atemoriza a sus inversores
BERNARD MADOFF Y LA MAYOR ESTAFA EN HISTORIA DE LOS EEUU
Ofrecía altas rentabilidades -entre 10-12%-, que nunca se veían afectadas por los vaivenes de los mercados
A un amigo de un conocido de un vecino le hicieron otra, en su mismo banco: le dijeron que le daban un préstamo cobrándole un interés N y con ese dinero podía hacer un depósito a interés N+M. Vamos que ganaba dinero con un préstamo que le había hecho el propio banco, sin poner un duro, sin arriesgar nada. ¿Vio la similitud con la primera escena? No padre, y al cabo de un tiempo estaba “pagando por los servicios prestados”.
No se puede ser tan crédulos. Y la gente que lo sea, que apechugue con las consecuencias. Luego todo el mundo pide ayudas, compensaciones, quiere no perder nada aunque bien que se pensaban quedar los beneficios si todo iba bien. Lo siento, pero yo no voy a pagar los servicios de nadie que pensaba que esa mujer le trataba tan bien porque estaba obnubilada por su belleza y no por su cartera.
Aprovecho que el post va de cosas guarras para realizar un acto cívico y recomendaros que lo hagáis siempre con preservativo, sobre todo cuando tratéis con bancos.
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