quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Aprovechándome del conflicto Miércoles, 28 de Enero de 2009

Archivado en: polícitamente incorrecto — yabu @ 9:05 am

Hoy quería hablar del conflicto palestino pero desde un punto de vista que hasta ahora no se ha tratado en los medios de comunicación: mi propio interés en el asunto. Me refiero al interés económico, y lo comento porque se me ha ocurrido un sistema para sacar tajada de esta guerra (y posiblemente de otras posteriores) sin tener que vender armas, que son muy peligrosas y las carga el diablo.

La idea es vender carteles de protesta; hasta ahí, nada nuevo. No sólo eso, sino que me quiero hacer con todo el mercado de los carteles de protesta, tanto de un bando como del otro. Esto tampoco es una idea original: lo hacen las multinacionales creando productos que compiten entre sí pero que al final son del mismo fabricante. Lo verdaderamente novedoso es que quiero vender el mismo cartel tanto a un bando como al otro, ahorrando costes de fabricación, campañas de marketing, y muchísimos otros gastos que los economistas conocen y que a mi me sonarían a hebreo antiguo.

El sistema (que queda despatentado desde ahora mismo) es muy simple: consiste en preparar los carteles de modo que algunas letras se puedan despegar y/o pegar para reconfigurarlo al gusto del comprador. Todo es cuestión de redactar mensajes lo suficientemente ambiguos para que no digan nada pero transmitan una gran carga emocional.

Por ejemplo: con el conflicto palestino (que es el que está ahora de moda) podríamos fabricar un cartel con un slogan adecuado al evento pero que, con unos pequeños cambios, se pudiese adaptar para cada una de las facciones. Así, en el bando de apoyo a los palestinos utilizaríamos la siguiente configuración del cartel:

¡Terminemos con
el genocidio palestino!

Para el otro bando, sólo habría que despegar unas cuantas letras y el cartel quedaría configurado de esta otra forma, con un mensaje no sólo convincente sino incluso cafre:

¡Terminemos
el genocidio palestino!

Ahora sólo tengo que rellenar unos cuantos formularios para abrir la empresa, contratar unos cuantos chinos para que hagan los carteles y conseguir pasta de algún incauto para malgastarla en una campaña de márketing. Si es que, como dicen los azucarillos del café, las buenas ideas de negocio no tienen por qué ser complicadas.

 
 

Recogiendo los trastos Martes, 20 de Enero de 2009

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 12:25 pm

Dejo de ser informático en dos semanas, con un poco de retraso sobre el horario previsto. Ahora mismo mi futuro es un estado cuántico: me trasladan a una oficina y me trasladan a otro departamento, con desigual y desconocida probabilidad. Espero que la función de onda colapse antes de mi fecha de salida, porque si no, no sé cómo me voy a organizar.

Como lo de que salgo sí que está claro, llevo una semana “recogiendo los trastos” en mi departamento. Uno de los muchos trastos es la cacharrería almacenada en el escritorio de mi ordenador en forma de datos; ficheros variados, algunos muy antiguos por haber sobrevivido migración tras migración (”¡mi proyecto de fin de carrera! ¡sigue ahí!”). Otros no tan interesantes pero que me voy a guardar por si acaso un día los echo de menos. Total: dos gigas y pico de información, que he tenido que sacar con un pincho USB. La conexión estaba capada, lo que me ha hecho perder unos minutos y me ha permitido reflexionar sobre lo inútil que es ponerle puertas al campo.

No sé cual de los dos posibles destinos me apetece más. La verdad, lo de la oficina me atrae, pero no me disgustaría probar a ver cómo se las gastan otros jefes. Además, de esa forma podría seguir procastinando con tareas tales como la lectura de feed y la escritura en el blog. Si al final voy a una oficina, creo que por motivos de economía de tiempo tendría que pasarme a twitter, lo cual, por otro lado, me serviría para refinar mi mordacidad.

Veremos qué pasa, aunque vaya donde vaya seguro que estoy mejor que donde estoy ahora.

 
 

Anunciando a Jesús Lunes, 19 de Enero de 2009

Archivado en: polícitamente incorrecto — yabu @ 12:25 pm

En una de las avenidas que tengo que cruzar de camino al trabajo hay una parroquia. Es una de esas parroquias encajadas en los bajos de un edificio moderno: fea, gris, la fachada sucia de tanto aguantar el humo de los automóviles. En esa fachada, desde hace bastante tiempo, hay colgado un cartel que también empieza a volverse negro del tráfico:

“JESÚS ES SALVACIÓN. CREE EN ÉL Y VIVIRÁS PARA SIEMPRE”

Nadie se fija en ese cartel; todos andan con prisa, atentos a los semáforos y a los coches. Sin embargo, eso no quita un hecho fundamental: ese cartel es publicidad; aún diría más: publicidad engañosa. Si los de actimel hiciesen algo parecido les caería un paquete tremendo, cortesía de la corporación por la defensa del sufrido consumidor o como se llame el organismo pertinente. Imaginaos: “Bebe actimel y vivirás para siempre, contiene bífidus activo” seguido de un asterisco que remite a unas letras diminutas de la etiqueta: “No vivirá para siempre en su forma actual sino como parte de otros organismos una vez su cuerpo se haya descompuesto”.

¿Por qué nadie se escandaliza del cartel de la iglesia? Pues por un principio de convivencia fundamental denominado “cada loco con su tema”. Y porque no hay un organismo defensor del sufrido creyente, que si no también se les caería el pelo.

Sin embargo, en unas cuantas ciudades los de la competencia van a poner un anuncio en los autobuses. Ni siquiera es tan categórico como el de la iglesia:

Probablemente Dios no existe
Deja de preocuparte y disfruta la vida

¿Por qué todos los católicos se escandalizan de eso? Deberían aplicar otra norma fundamental de convivencia, denominado: “o follamos todos, o la puta al río”. Que conste que es sólo una forma de hablar. Católicos, reflexionen sobre lo que acabo de contar pero no se deshagan todavía de sus putas; y menos de esa forma.