quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

Apoyando a Obama Martes, 4 de noviembre de 2008

Filed under: polícitamente incorrecto — yabu @ 12:02 pm

Con motivo de las elecciones a los EE!, UU! veo a mucha gente apoyar a Obama, sobre todo, a blogers de rollito progre (por que me entendáis). A mi me parece genial que cada uno apoye a quien le salga de los huevos, pero lo que no se dan cuenta es de que, con ese apoyo, han caído en la trampa: no se cuestionan el fondo del asunto que es en realidad lo importante, y que en mi opinión es lo siguiente:

  1. Al apoyar a Obama están dedicando una atención considerable a las elecciones de Estados Unidos. Al hacerlo, no lo consideran como cualquier otro país, no lo ponen a la altura de Marruecos, de Senegal, de Argentina: lo ponen por encima. Le dan la categoría de país líder en el cual las decisiones de sus ciudadanos tendrán relevancia en otros países. Asumen su dominación.
  2. Al apoyar a Obama no se dan cuenta de que el gobierno de Estados Unidos (y en el fondo, cualquier gobierno) está movido por intereses y poderes económicos. No critican dichos poderes, no se dan cuenta de que el margen de maniobra del presidente (de cualquier presidente) es muy restringido. Al no realizar esa crítica y asumir que un cambio de presidente es relevante, refuerzan la base del sistema con el que están disconformes. Mantienen oculto el verdadero problema.

“Los de siempre” han vencido. Como diría Chomsky, o como dijo al menos en el único libro suyo que he leído, hay determinados temas tabú que nunca se debatirán en los medios: a cambio, nos dan la ilusión de libertad al dejarnos elegir un presidente. Nos incitan que nos desfoguemos con tonterías. Vivimos en una carcel que no estamos viendo.

Dejando los videojuegos Lunes, 3 de noviembre de 2008

Filed under: cajón de sastre — yabu @ 7:07 pm

Hace un tiempo, revisando un post de historia de los videojuegos, me di cuenta de una cosa: desde pequeñito, he estado ligado al mundo de los videojuegos. En el año 78, con seis años, en un descuido de mis padres, me fui a dar una vuelta por el pueblo y acabé toda la tarde encerrado en un bar viendo como jugaban al space invaders. Iba con mi hermano pequeño, de tres años, y el pollo que se montó (patrulla de búsqueda incluida) fue tremendo. La cosa debió gustarme, porque a los diez años diseñaba videojuegos con madera, papel y cartón, y me pirraba por las máquinas de sprites fijos en las que tenías que intentar que un submarino esquivase las cargas de profundidad, o ayudar a que un mecánico terpase dos pantallas de cristal líquido para acabar con un mono que lanzaba barriles.

Sin embargo, desde el año 2000 no he jugado a ninguno de los juegos que comentaban en la página. Creo que sobre esa época debí desconectar; quizá un poco más tarde, porque los últimos juegos que recuerdo fueron el Battlefield 1942 -con el que estuve enganchado un par de años- y el IL2: Forgotten Battles con el que gocé como un enano, además conocer a gente extraordinaria gracias a él.

Ahora sólo juego a juegos flash: sirven para desconectar un rato, son divertidos, y hay verdaderas maravillas como el Vector Tower Defence o el N-Way of the Ninja, del que ya hablé en su día. Rápidos, divertidos y no te quitan tiempo. Juegos para el gran público, que no requieren esa dedicación inicial necesaria en todos los juegos “de verdad” para empezar a sacarles partido y a gozar. Eso sí, algunos de ellos te pueden tener viciado mucho tiempo con cosas tan tontas como matar glooples con un cuchillo que ocupa media pantalla.

En cuanto a los juegos “de verdad”, lo cierto es que no los hecho nada de menos. No tengo tiempo para dedicarme a jugar: demasiados proyectos fuera del ordenador, demasiados amigos para ver, un mar inmenso esperando que lo navegue y una lista larguísima de temas pendientes hasta que sea profesor.

Era divertido, pero casi que lo voy a aparcar hasta que me jubile.