quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Perdiendo la tarde. Viernes, 12 de Septiembre de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 1:09 pm

Ayer perdí la tarde. Me había llamado la constructora de mi adosado porque querían revisar el anclaje del calentador, ya que dudaban que lo hubiesen colocado bien en su momento. No tengo ni un sólo minuto libre; aún así, saqué tiempo para poder acercarme ya que la cosa me preocupa un poco: hace dos años que entregaron el adosado y es un poco raro que lo revisen ahora, algo debe pasar, y no quiero encontrarme un día el calentador en el suelo de la cocina, el banco destrozado y que los de la constructora se libren por no haber querido ir a revisarlo.

Total: hablé con el jefe de obra de la empresa, una especie de obrero venido a más al que se la pela todo pero con la cualidad de saber torearse a los unos y a los otros de la mejor manera posible. Quedamos ayer, a las cuatro y media. Llamé por la mañana porque no me fiaba un pelo, “si si, a las cuatro y media”, me confirmo el jefe de obra, llamémosle JOFH. Salí de trabajar corriendo, conduje hasta Almenara sin probar un bocado, esperé media hora de rigor a ver si aparecía alguien, y cuando me cansé volví a llamar para ver si iban a tardar mucho.

“uuuuyyy….. ” comentó el JOFH “Pues es que ya se ha ido. Tenías que haberme llamado”
“¿Y entonces?”
“Pues nada hombre, ya quedamos otro día”.

Y con esta simple pero precisa conclusión me tuve que quedar. No sirvió de nada que me cabrease, que le dijese que iba a comentárselo a la constructora, que había perdido un tiempo y un dinero precioso por quedar esa tarde; como si oyera llover.

Lo que más me fastidia es la sensación de indefensión que se te queda, y más cuando te das cuenta de que a la persona con la que estás hablando le importa un bledo que hayas perdido la tarde: si te interesa ya irás otro día, a él se la pela. Es el típico espabilado al que le parece perfectamente natural una relación asimétrica: yo voy a lo mío, los demás que se fastidien. Sólo hace las cosas cuando y como le interesan, y si te puede manipular para que cumplas, mejor.

No saco estas conclusiones sólo de lo de ayer. Durante la fase de entrega, mi vecino, que tiene un padre que trabajaba en el gremio y tenía confianza con el JOFH, me contó bastantes historias curiosas sobre como iba toreándose a los vecinos de la urbanización. Se ve que es algo habitual en el mundillo de la construcción y reformas domésticas varias. Qué país, diría Forges si levantara la cabeza.

El cabreo que llevo es inmenso. Ya que tengo que perder tiempo con el tema, voy a aprovechar para putear un poco a la constructora y que me arreglen la pintura de la verja de acceso (que ellos también colocaron mal, pero que estaba dispuesto a asumir yo por no perder el tiempo en peleas) y unos cuantos temas menores que, aún discutibles, por pelearlos que no quede. Además, la próxima vez les pediré que me envíen la cita por fax al buffette de abogados, que no sirve para nada pero por lo menos acojona.

En fin. Una parida más en el blog de Yabu.

 

3 Comments for this post

 
pentacour Says:

Pues de estos Jofh conozco alguno que ha venido a las obras del trabajo, porque les cuentas cagadas monumentales que han hecho, y en vez de recoger su cara del suelo, te miran como diciendo: y???

 
yabu Says:

Pues sí. Lo malo es que encima, tal y como funcionan las cosas en las obras, reformas y chapuceos, le va mejor al que más morro le echa.

 
Public enemy Says:

No, de parida nada, tienes mas razón que un santo y así nos va en muchas cosas.

Leave a Reply