quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Perdiendo pasta Lunes, 29 de Septiembre de 2008

Archivado en: polícitamente incorrecto — yabu @ 2:02 pm

He estado revisando, por motivos que no vienen al caso, los diferentes planes de ahorro que ofrecen nuestras Bienamadas Entidades Financieras. Me ha sorprendido darme cuenta de que no hay ningún producto que ofrezca más de un cinco por ciento sólo por tener tu dinero en una cuenta o en un plazo fijo: hay que empezar a jugar con aportaciones a planes de pensiones, seguros y demás productos infernales que al final acaban dejando tu pasta en empresas de tan alta capacidad y proyección como Lehman Brothers.

Lo malo de todo esto es que la inflación prevista es del 4,6%. No hay que ser muy listo para darse cuenta de que si te dan menos intereses que la inflación, cada año que pasa estás perdiendo tu dinero sólo por dejarlo en el banco.

A mi no me preocupa porque no tengo ni un pajolero duro. Pero si yo fuera vosotros,  y tuviese pasta, ya estaría pensando en qué gastarla: cada día que pasa vale menos.

 
 

Quedándome sin correo Miércoles, 24 de Septiembre de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 11:58 am

Esto de Internet empieza a dar asco. Cada día estoy más convencido de que mi decisión de mandar a tomar viento la informática y dedicarme a otra va a ser acertada.

La cosa viene de que he preparado un pequeño script que consulta mi posición en la bolsa, comprueba si ha cambiado y me manda un mensaje de correo electrónico. La idea era programar la ejecución del script un par de veces al día en el servidor de mi casa, y así despreocuparme del tema. El script no dio para mucho, pero no he conseguido que me remita la información por correo electrónico ni a la de tres.

Antes, en mis tiempos mozos, uno podía conectarse por telnet al puerto 25 de un servidor y mandar un correo tan ricamente; sólo había que saber dos chorradas del protocolo y tener ganas. Ahora no: estoy intentando mandar un mensaje a gmail y que si quieres arroz catalina. Para empezar, no puedo probar a mandarlo a mano: tengo que iniciar una negociación TLS y la verdad, lo de hacer XORs de cabeza los llevo bastante mal. Y cuando he configurado mutt para que se lo curre por mi, gmail me contesta con un agradable “The IP you’re using to send mail is not authorized to send email directly to our servers. Please use the SMTP relay at your service provider instead”, que viene a decir que no soy digno de entrar en su casa.

Que sí: que es por los spamers, que si pitos que si flautas. Pero ya no puedo ni enviar un correo desde mi ordenador, tengo que pasar por caja y por el visto bueno previo de una compañia. Adiós al territorio salvaje de internet, a poder hacer las cosas uno mismo. La red empieza a parecerse a la misma mierda regulada y controlada del mundo real.

Asco que da esto, por favor. Al final voy a tener que echarme a recorrer los mares.

 
 

Recordando la contraseña

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 9:12 am

He leído la noticia de que han conseguido acceso a la cuenta de correo de Sarah Palin, que no tengo mucha idea de quien es pero que una búsqueda rápida en Google aclara que es la gobernadora de Alaska y que se presenta a las elecciones de los USA o algo así. El procedimiento ha sido tan tonto como responder a las preguntas de seguridad que pide Yahoo para resetear la contraseña. Chorradas del tipo de “dime tu código postal”, “cómo se llama tu perro” y “cuántas veces te la meneas a la semana”.

No sé si es que soy muy paranoico, pero me he quedado alucinado. ¡Pensaba que a nadie se le ocurría rellenar esos campos con datos de verdad! Yo para estos casos tengo una personalidad inventada (sólo un puñado de datos: fecha de nacimiento, lugar de residencia, lugar de trabajo) que no conoce nadie: si alguna vez la he revelado ha sido hablando en sueños, y lo deben haber tomado por una gilipollez más de las que dices de noche. Así, cuando creo una de las múltiples cuentas en uno de los múltiples servicios chorras en los que me doy de alta, puedo poner tranquilamente que vivo en Calahorra o que trabajo en la fábrica de galletas Cuétara sin temor a olvidarme luego. Mi personalidad figurada será irreal, pero no cambia.

Pensaba que todo el mundo hacía lo mismo pero veo que todavía hay algunos pardillos andando por el mundo.

Vosotros no ponéis vuestros datos reales, ¿verdad? Por favor, decidme que no sois esa clase de gente…

 
 

Subiendo como la espuma Viernes, 19 de Septiembre de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 1:30 pm

Resulta que, aunque no saqué plaza en las oposiciones, estoy en la bolsa de trabajo de profesores de informática. Las noticias que tenía de esa bolsa eran de que apenas se movía, de que estando entre los veinte primeros tenías suerte de que te llamasen para cubrir una vacante a final de curso. Yo estaba entre el 50 y el 100 así que no tenía ninguna esperanza de que me llamasen.

Pero este año, por algún mágico y desconocido mecanismo, están cogiendo a gente de la bolsa como a churros. Ya estoy entre los veinte primeros… ¡y ni siquiera ha llegado octubre!. Lo que quiere decir que cualquier día me llaman para que me presente a una adjudicación de plazas y, con un poco de suerte, hasta me dan una.

Si me dan una plaza significa que tengo que dejar un trabajo fijo con un buen sueldo para lanzarme a un trabajo de una duración indefinida haciendo algo que no sé qué tal me va a ir. Y lo de duración indefinida, en el contexto de las bolsas de trabajo de la administración, quiere decir indefinida de verdad: igual estás una semana, que dos días, que hasta final de curso. Otra cosa indefinida es el lugar de trabajo: puede ser cualquier pueblo de la Comunidad Valenciana, y os puedo asegurar que hay algunos que están muuuuuuy lejos de mi casa.

No sé si llegarán a llamarme, ni cuándo.  Pero estoy cagadito de miedo. Aparte de perder unos cuatrocientos o quinientos euros mensuales de sueldo (que ya de por sí duele) significaría dejar la empresa donde llevo toda la vida y quedarme en el aire, laboralmente hablando. Sería mi primer cambio de trabajo, en toda mi vida laboral, a mis treintaicinco.

Eso sí, como me llamen… imagino que me lanzaré. Aunque es como tirarse de un trampolín: seguramente todo ira bien, pero acojona un poco.

 
 

Mejorando cada día Jueves, 18 de Septiembre de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 12:30 pm

Poco a poco creo que voy conociéndome mejor. Fruto de este conocimiento voy llegando a conclusiones y a decisiones que van a guiar mi vida futura, etcétera, etcétera. Lo que vengo a decir es que antes quería montar una empresa y ahora he decidido que no: que en principio voy a ser un misero asalariado o como mucho un autónomo que se busca las castañas.

Lo que me ha llevado a esta conclusión es algo muy sencillo. He descubierto que para ser empresario tienes que estar dejándote los huevos con la empresa cada día, y durante muchísimo tiempo. Lo resume muy bien esta frase de Seth Godin que he descubierto gracias a Vida de un Consultor

El nivel no deja de subir. Aquel servicio que pensabas que era tan diferenciador, ahora es un estándar. Se siente.

Seth Godin

Vamos, que las empresas están en una carrera evolutiva en la que deben de correr aunque sólo sea para mantenerse en su posición. Habrá gente a la que le guste ese reto. Yo, sinceramente, paso.

¿Quiere decir eso que me voy a quedar estancado?  Ni mucho menos. Voy a dedicar mis esfuerzos a mejorar como persona en lo que yo quiera, dedicándome a lo que me gusta y aprendiendo lo que me apetezca: sin presiones del mercado, sin tener que contentar a unos clientes y sin tener que competir contra nadie. La única presión que voy a tener es la económica, y que es flexible si sabes adaptar tu nivel de vida y sustituir el pago con dinero por otros sistemas, lease hacerte tú mismo apaños varios y buscarte la vida. Además, aunque las empresas evolucionen vertiginosamente, la población no lo hace al mismo ritmo. Las personas con las que podría competir en el mercado laboral no sólo mejoran a una velocidad ínfima (¿creéis que estamos mucho mejor preparados que nuestros padres?) sino que, últimamente, están incluso empeorando. Sólo hay que ver los informes Pisa y los porcentajes de fracaso escolar.

Vamos, que prefiero llevar mi ritmo y dedicarme a lo que me interesa. El que quiera correr que corra, que lo dejo pasar.