quitandose el traje

…en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme

 

Apuntandome a bloguzz Martes, 1 de Abril de 2008

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 6:36 pm

Me he apuntado a bloguzz, que básicamente es un servicio donde los blogers se apuntan y unos cuantos anunciantes desesperados por conseguir marketing viral les envían el producto físico. Los blogers lo prueban y lo rajan, a menos que sea un producto de Apple.

Cualquier día puedo recibir en mi casa un Porsche, un portátil de última generación o incluso un libro de relatos (Dios, amo los libros de relatos, me encanta criticar los libros de relatos, por Dios enviadme un libro mi cuerpo pide sangre). Luego se supone que me puedo quedar el producto o revenderlo, lo cual podría suceder en el caso del Porsche o del portátil pero nunca en el caso del libro: o es tan bueno que me sería imposible venderlo, o es tan malo que me daría vergüenza hacerlo. El problema vendría después, porque soy incapaz de tirar un libro y me cuesta horrores deshacerme de ellos (es difícil, y si no que le pregunten a Monterroso). Incluso conservo “El Código da Vinci”, que ha venido a sustituir a una vieja cinta de VHS en la tarea de mantener el equilibrio de mi televisor sobre un mueble demasiado pequeño para él; tirar a la basura cintas de VHS me resulta sencillo, incluso tranquilizador.

Dado que mi blog es el más feo del mundo (de momento) y espero los productos con demasiado espíritu crítico, por decirlo de alguna manera, no creo que nadie me envíe nada. Pero como le digo cada jueves a la dependienta de Loterías y Apuestas del Estado: por probar que no quede.

De todos modos: anunciantes, aquí os espero con las garras afiladas. No hay cojones.

 
 

Moviendo Europa

Archivado en: cajón de sastre — yabu @ 11:54 am

Ya he vuelto de París. Es mi segundo viaje y si tuviese que resumir la ciudad sería con una sola palabra: decadente.

Puede que el tiempo que ha hecho, frío, húmedo, ventoso, haya influido en el ánimo con el que he visitado la ciudad; pero lo que he visto lo he visto, y lo que he visto es decadencia.

He visto calles sucias, fincas grises y llenas de manchas. Pasajes y patios interiores donde se arraciman los portales y los contenedores; tiendas infectas donde chinos con máscaras arreglan las uñas de los pies a unas negras presumidas. He visto cuervos negros buscando comida entre las tumbas, criptas reventadas, gente seria y con prisas. He visto nieve en los jardines y camareros que sueñan con volver a casa.

París vive de rentas. Ya sólo es una gran ciudad, más soñada que vivida, donde los inmigrantes han llegado en busca de algo mejor y donde a los parisinos de siempre sólo les importan ellos mismos. En París tan sólo quedan unos cuantos iconos, devaluados por los turistas que los invaden y les hacen perder todo su encanto.

Puede que en sus tiempos París fuese el motor de Europa, el centro de la vida bohemia, pero ya no. No he visto nada que pueda ser siquiera la semilla de algo verdaderamente nuevo. Creo que París ha perdido su alma.