Usando messenger Miércoles, 12 de marzo de 2008
Hace unos años instalamos un sistema de mensajería instantánea. Teníamos mil ideas, lo habíamos integrado con el correo, con las aplicaciones, con la intranet. Sin embargo, el Super-Jefe-de -la-muerte denegó un piloto diciendo que era algo de dudosa utilidad: en vez de para aumentar la productividad, servía para perder el tiempo.
Como no podía ser de otra forma otro equipo de desarrollo, que es a quien le corresponden ahora estas cosas, ha puesto en marcha un piloto de mensajería, con el visto bueno del Super-Jefe-de-la-muerte.
Me he negado a usarlo: podría disminuir mi productividad.
Pues me da la sensación de que: o el otro equipo ha sabido vender mejor la idea, o es que le ha hecho entrar en razón, o que este Super-Jefe-de-la-muerte es un poco… (pon tú el adjetivo)
No voy a poner ningún adjetivo, Ramón. De mi super-jefe-de-la-muerte, como dicen también los cubanos, no nos podemos quejar.